Sodaman es un roguelike bullet-heaven donde encarnas a un supersoldado que se enfrenta a hordas alienígenas utilizando poderes basados en refrescos. La historia gira en torno a la Sodacalipsis, una catástrofe provocada por la Entidad-X que destruyó casi todas las bebidas gaseosas del universo. Sodaman parte en busca de las variedades que han sobrevivido para aprovechar sus efectos en combate.
Gameplay
La acción se centra en sobrevivir oleadas de enemigos en escenarios a vista cenital, recolectando y combinando poderes de refrescos. Siete variedades de soda, diferenciadas por colores, ofrecen habilidades distintas que se pueden mezclar y potenciar durante cada partida. Beber estas bebidas genera impulso, permitiendo combinaciones explosivas al agitarlas con elementos de furia.
La selección de armas se adapta a diferentes estilos de juego, complementando los efectos de las sodas para crear enfoques de combate variados. Seis partes del cuerpo admiten más de treinta implantes cibernéticos que modifican el movimiento, la defensa y las capacidades ofensivas. Las cartas de potenciación forman un sistema de construcción de mazos, con decenas de opciones que mejoran los poderes de soda y añaden nuevas capas tácticas en cada intento.
Entre las secuencias de combate, el jugador regresa a su nave personal. Este espacio central permite interactuar con otros personajes y explorar el universo del juego sin romper el ciclo principal de partidas y mejoras.
Modos de juego
La experiencia se basa en repeticiones de tipo roguelike que priorizan sesiones rápidas y progresión constante. Cada intento consiste en enfrentarse a oleadas de enemigos, reunir recursos y perfeccionar builds mediante poderes de soda, armas, implantes y cartas. Al fallar, se reinicia el progreso, aunque se conservan las mejoras permanentes desbloqueadas en intentos anteriores.
No existen modos competitivos ni cooperativos en la estructura confirmada. El enfoque se mantiene en la supervivencia en solitario contra hordas cada vez más numerosas, con la profundidad de personalización que ofrece variedad en las repeticiones gracias a distintas combinaciones de poderes y elecciones de implantes.
Personalización y progresión
La construcción de mazos se integra directamente con la mecánica de sodas, permitiendo expandir y perfeccionar habilidades con el tiempo. El sistema de implantes fomenta la experimentación en las distintas partes del cuerpo, mientras que las sinergias entre armas premian la prueba de diferentes configuraciones. La nave funciona como punto central para repasar las partidas y descubrir nuevos elementos de la historia a través de encuentros con personajes.
Estos sistemas admiten una amplia variedad de enfoques, desde builds agresivos de corto alcance hasta estrategias más controladas de limpieza de área. Los elementos de progresión permanente hacen que los intentos repetidos resulten productivos incluso tras los fracasos.
¿Merece la pena jugarlo?
Las opiniones de los jugadores destacan el carácter adictivo del bucle principal y la progresión satisfactoria que se consigue combinando poderes de soda con implantes y cartas. Las reseñas mencionan los diseños peculiares de los enemigos y la sensación arcade de ritmo rápido que mantiene el interés en cada partida. El juego llegó a su lanzamiento completo el 1 de junio de 2026, tras las actualizaciones de Acceso Anticipado que incluyeron ajustes de equilibrio y refinamientos de dificultad.
Está dirigido a jugadores que buscan la estructura roguelike con una fuerte personalización y sesiones breves y rejugables. Quienes aprecien la mecánica de supervivencia bullet-heaven combinada con un toque de humor encontrarán recompensantes sus sistemas. Está disponible en PC, Xbox Series X/S y PlayStation 5, lo que amplía el acceso a un público más amplio.