Sodaman es un roguelike de acción bullet-heaven desarrollado por un equipo de cuatro personas y disponible en Acceso Anticipado para Xbox Series X|S. El jugador controla a un supersoldado que combate hordas alienígenas con poderes basados en refrescos tras la Sodacalypse, un desastre que dejó la mayoría de las bebidas sin gas ni sabor. La premisa principal consiste en encontrar sodas intactas mientras se enfrenta a los invasores responsables de la catástrofe.
Gameplay
La partida se basa en partidas cortas e intensas en las que se recogen y combinan poderes de refresco de siete colores distintos. Estos poderes se pueden mezclar y potenciar con furia para crear builds muy diferentes en cada intento. Las armas se eligen según el estilo de juego y las sinergias surgen al combinar poderes y armamento contra oleadas de enemigos.
La progresión del personaje incluye seis partes del cuerpo que admiten más de treinta aumentos cibernéticos para personalizarlo. Entre combates, un sistema de construcción de baraja permite elegir entre decenas de cartas de mejora para reforzar las habilidades de refresco en las siguientes partidas. La nave espacial funciona como centro de descanso, interacciones con personajes y exploración del universo fuera de las misiones.
Modos de juego
Sodaman estructura su experiencia en runs roguelike que priorizan los intentos repetidos, los elementos procedurales y la experimentación con builds. No se han confirmado modos competitivos ni cooperativos, por lo que el foco sigue centrado en la progresión individual frente a encuentros cada vez más exigentes contra fuerzas alienígenas.
El formato de runs invita a probar nuevas combinaciones de refrescos, armas, aumentos y cartas en cada intento, mientras la nave ofrece un momento de pausa para ajustar estrategias antes de la siguiente salida.
Mecánicas principales y progresión
El combate utiliza controles twin-stick propios del género, con movimiento y apuntado simultáneos mientras los poderes de refresco se activan de forma automática o manual para eliminar hordas. El sistema de siete colores añade variedad y permite experimentar con combinaciones elementales o de efecto que se adaptan a estilos agresivos o defensivos.
Los aumentos y las cartas generan una personalización en capas que recompensa la experimentación a lo largo de múltiples runs. Los enemigos alienígenas, de aspecto insectoide, aparecen en grupos densos que ponen a prueba la efectividad de cada build y la toma de decisiones rápida.
¿Merece la pena jugarlo?
Sodaman está pensado para quienes buscan acción roguelike con toques de deck-building y personalización en un formato accesible. La versión de Acceso Anticipado incluye una demo gratuita en Xbox, ideal para probar el combate con poderes de refresco y la estructura de runs antes de decidirse.
Las opiniones destacan el ritmo frenético y la premisa absurda como puntos fuertes para sesiones cortas o sesiones largas de progresión, aunque algunos señalan que el juego sigue en desarrollo por parte de un equipo reducido. Quienes disfrutan de la supervivencia contra hordas al estilo Vampire Survivors con mayor profundidad en armas y aumentos pueden encontrarlo una opción interesante, sobre todo si valoran el tono humorístico del tema de los refrescos y los elementos de la nave espacial.