Tom Clancy's The Division es un action RPG en tercera persona desarrollado para PS4 que fusiona combates con cobertura y progresión basada en loot. El jugador encarna a un agente de la Strategic Homeland Division encargado de recuperar el control de Nueva York tras un brote vírico masivo. La experiencia se centra en explorar un entorno urbano detallado, completar objetivos y gestionar equipo para afrontar encuentros cada vez más exigentes.
Jugabilidad
El ciclo principal gira en torno al combate en tercera persona, donde el posicionamiento y las decisiones tácticas resultan determinantes. Los agentes se desplazan entre coberturas para esquivar disparos y responder con distintas armas de fuego. Durante los enfrentamientos pueden emplear habilidades como Pulse para escanear los alrededores, torretas desplegables para controlar zonas o minas rastreadoras que persiguen a los objetivos antes de explotar. Estas herramientas se pueden mejorar y combinar con talentos que modifican el rendimiento según el equipo equipado.
La progresión sigue el esquema habitual de los RPG mediante puntos de experiencia obtenidos en misiones y actividades. El dinero y el botín permiten adquirir nuevas armas y piezas de armadura. Los objetos se clasifican en niveles de rareza que van desde el equipo básico blanco hasta el de alta gama amarillo, ofreciendo mejores estadísticas y talentos potenciales a medida que aumenta su calidad. El sistema de coberturas permite moverse a lo largo de los objetos y realizar transiciones rápidas, premiando a quienes mantienen la atención en la posición de los enemigos y las ventajas del entorno.
La exploración descubre actividades secundarias y alijos ocultos que contribuyen al avance general. El dispositivo ECHO ayuda a reproducir eventos grabados para obtener pistas o localizar recursos. En niveles altos, la gestión del equipo cobra especial importancia, ya que el jugador debe equilibrar atributos de armas de fuego, resistencia y electrónica según su estilo de juego.
Modos de juego
Las misiones de historia constituyen el camino principal tanto en solitario como en cooperativo, guiando a los agentes por ubicaciones clave e introduciendo nuevas amenazas. Las misiones secundarias opcionales amplían el contenido disponible y ofrecen experiencia y recompensas adicionales. Estas actividades ajustan su dificultad según el nivel del jugador y el tamaño del grupo.
La Dark Zone funciona como principal zona híbrida entre PvP y entorno PvE. Aquí aparece botín de alto valor, pero extraerlo requiere llamar a un helicóptero mientras se defiende contra enemigos controlados por IA y otros agentes. Cualquier objeto no extraído se pierde al morir, generando tensión entre riesgo y recompensa. Las instancias admiten hasta 24 jugadores simultáneos.
El contenido de las expansiones añade más variedad. Underground propone misiones generadas de forma procedimental bajo las calles de la ciudad. Survival sitúa a los agentes en una versión más hostil del mapa con recursos limitados y la necesidad de alcanzar puntos de extracción. Last Stand se centra en combates competitivos por equipos. Actualizaciones posteriores incorporaron Resistance, centrado en oleadas defensivas, y Skirmish, orientado a enfrentamientos más reducidos al estilo deathmatch por equipos.
Enemy Factions
Cuatro grupos hostiles principales pueblan la ciudad y exigen enfoques distintos. Los Rioters representan amenazas desorganizadas de nivel callejero que confían en el número y armas básicas. Los Cleaners llevan trajes protectores y utilizan ataques basados en fuego. Los Rikers actúan como una banda de prisión más estructurada con tácticas coordinadas. El Last Man Battalion está formado por antiguos militares equipados con equipo avanzado y formaciones disciplinadas.
Cada facción incluye tipos de enemigos especializados, como asaltantes que acortan distancias rápidamente, francotiradores que atacan desde lejos y pesados que absorben gran cantidad de daño. Analizar los grupos antes del combate ayuda a determinar los contraataques más efectivos. Entre los elementos aliados destacan los miembros de la Joint Task Force, que ofrecen apoyo limitado en determinadas zonas.
¿Merece la pena?
Tom Clancy's The Division en PS4 ofrece una combinación sólida de disparos con cobertura y progresión de equipo que atrae a quienes disfrutan de combates metódicos y mejoras graduales del personaje. La Dark Zone añade una capa de tensión poco habitual en títulos puramente cooperativos, mientras que los modos de las expansiones amplían el tiempo de juego con desafíos diferenciados. En su lanzamiento se valoró especialmente el ambiente y la sensación de disparo, y el contenido posterior corrigió algunos problemas de equilibrio iniciales.
El juego sigue siendo accesible gracias a las expansiones incluidas, permitiendo que jugadores nuevos o que regresan disfruten de todas las actividades sin compras adicionales más allá del título base. Quienes prefieren misiones estructuradas junto con exploración en mundo abierto y enfrentamientos ocasionales contra otros jugadores encontrarán sus sistemas gratificantes. Quienes busquen experiencias narrativas puramente single-player o shooters de arena rápidos pueden preferir otras opciones. En conjunto, el título sigue resultando atractivo para los aficionados a su mezcla concreta de mecánicas RPG y shooter en la plataforma PS4.