El Citadel es un shooter en primera persona centrado en movimientos precisos, esquivar proyectiles y combates intensos en un entorno retro. El jugador encarna al Mártir, un combatiente solitario que desciende por los niveles de una estructura hostil enfrentando oleadas de enemigos variados. La experiencia prioriza la habilidad del jugador por encima de sistemas automáticos, ya que todos los ataques se presentan como proyectiles visibles que exigen esquivarlos activamente.
Gameplay
El movimiento resulta ágil y preciso, premiando el posicionamiento y el timing. Los enemigos más ligeros pueden ser pateados o aturdidos, lo que permite lanzarlos hacia peligros del entorno como lava o precipicios. Esta interacción física añade profundidad táctica en combates masivos. La gestión de salud y munición es sencilla, respaldada por continuaciones ilimitadas que permiten reintentos sin penalizaciones permanentes. Las zonas de descanso entre episodios ofrecen un respiro cuando una sección resulta especialmente exigente.
La progresión sigue un camino lineal pero desafiante a través de niveles detallados. Opciones adicionales amplían las posibilidades de repetición: asomarse a las esquinas para observar con mayor seguridad y un sistema de estado de armas que puede provocar atascos en armas automáticas hasta que se reparen o cambien. Estas funciones permanecen desactivadas por defecto para mantener el enfoque en disparo y movimiento.
Modos de juego
El juego consta de una campaña para un jugador dividida en seis episodios. Cada episodio contiene cinco niveles principales, sumando treinta en total, más seis niveles secretos ocultos en la estructura. Al final de cada episodio aparecen enfrentamientos contra jefes que exigen patrones específicos de movimiento y uso de armas. No hay modos multijugador ni variantes de juego; toda la experiencia se desarrolla como esta campaña estructurada con dificultad y densidad de enemigos crecientes.
Armas y combate
El arsenal principal incluye catorce armas de fuego distintas, cada una con un modo de disparo secundario que ofrece efectos más potentes o especializados. Tres armas especiales de un solo uso proporcionan opciones temporales pero potentes para limpiar áreas cuando la situación se complica. Varias armas admiten mejoras que reemplazan o potencian su función principal, fomentando la experimentación en distintas partidas. Los enemigos reaccionan con efectos de sangre detallados al ser derrotados, aunque esta opción puede desactivarse.
- Los ataques enemigos basados en proyectiles exigen movimiento constante y atención.
- Los disparos secundarios y armas especiales recompensan una buena gestión de recursos.
- La variedad de armas permite diferentes enfoques ante los mismos encuentros.
Enemigos y diseño de niveles
Los oponentes van desde cultistas armados con hachas y drones suicidas explosivos hasta tanques mecha fuertemente blindados y soldados con lanzallamas. Esta diversidad obliga a adaptar el movimiento y las prioridades de ataque. Los niveles combinan verticalidad, pasillos estrechos y arenas abiertas que ponen a prueba las habilidades de esquiva contra grupos mixtos. Los peligros ambientales se integran directamente en el combate, convirtiendo el entorno en una herramienta adicional para eliminar amenazas.
¿Merece la pena jugarlo?
Las valoraciones recientes en la plataforma son muy positivas, con un 96 % de aprobación en las reseñas más recientes. El título atrae especialmente a quienes buscan shooters retro centrados en la habilidad, donde el movimiento y la evasión de proyectiles priman sobre comodidades modernas. Su campaña completa, las opciones de dificultad opcionales y el estilo visual coherente ofrecen una experiencia enfocada sin contenido estacional ni expansiones. Los jugadores que disfrutan de alta dificultad y presentación gore encontrarán valor repetido en dominar sus niveles y zonas secretas. Quienes prefieren multijugador o experiencias más relajadas pueden buscar otras alternativas.