Odallus: The Dark Call es un juego de plataformas y acción en 2D que combina exploración y combate en un formato inspirado en el estilo retro. El jugador controla a Haggis, un guerrero experimentado que regresa al campo de batalla para rescatar a su hijo de una oscuridad que devora las almas humanas. Su diseño recuerda a los clásicos por el desplazamiento lateral, el ritmo pausado y la importancia de la precisión en los movimientos y los encuentros con enemigos.
Gameplay
La mecánica principal consiste en recorrer niveles interconectados repletos de enemigos, trampas y secretos. Haggis utiliza una espada para atacar a corta distancia mientras salta entre plataformas y esquiva peligros del entorno. El combate exige buen timing y colocación, ya que muchos enemigos requieren estrategias específicas para ser derrotados con eficacia. La exploración resulta clave, pues permite regresar a zonas anteriores al obtener nuevas habilidades o llaves, fomentando la búsqueda de caminos ocultos y objetos que facilitan el avance.
Cada uno de los ocho niveles presenta diseños y retos distintos, habitados por más de cincuenta tipos de enemigos que van desde tropas básicas hasta amenazas aéreas y obstáculos de mayor tamaño. Los jefes destacan por su escala y ataques en varias fases, obligando a aprender patrones y ajustar la estrategia sobre la marcha. Los controles se mantienen ágiles en todo momento, permitiendo saltos precisos, ataques y esquivas que recompensan la práctica. El estilo visual emplea sprites nítidos en 8 bits y una paleta de colores contenida que evoca el hardware antiguo sin perder claridad durante la acción rápida.
Modos de juego
La experiencia principal es la campaña para un jugador, que se desarrolla a través de los ocho niveles explorables. Tras completarla se desbloquea el Modo Veterano, que aumenta la dificultad con enemigos más exigentes, mayor daño y una gestión más estricta de recursos. Este modo ofrece un desafío opcional para quienes buscan mayor dominio sin modificar la estructura ni añadir nuevas capas de contenido.
No existen otros modos como multijugador, contrarrelojes o campañas alternativas. La progresión es lineal dentro de cada nivel, pero permite volver atrás para aplicar lo aprendido y obtener mejores resultados o coleccionables pasados por alto.
Atmósfera y presentación
Una banda sonora original marca el tono con temas chiptune que alternan entre la tensión de la exploración y la intensidad de los combates contra jefes. Los efectos de sonido transmiten el peso de los golpes de espada y los movimientos de los enemigos, reforzando la sensación de aislamiento en una tierra olvidada. Las más de ocho horas de juego proceden de un ritmo deliberado, no de relleno, y la mayoría de las sesiones se centran en aprender los diseños y superar obstáculos concretos.
¿Merece la pena jugarlo?
Las opiniones destacan la fiel recreación del action platformer en 8 bits, con elogios por sus controles precisos, jefes memorables y desafío equilibrado. Las reseñas suelen resaltar la progresión satisfactoria y la coherencia atmosférica, aunque algunos señalan que el retroceso ocasional puede resultar tedioso. El título cuenta con una valoración Muy Positiva entre cientos de reseñas de usuarios, lo que refleja un aprecio constante entre los aficionados al género.
Resulta ideal para quienes disfrutan de una exploración metódica combinada con combates exigentes en un formato compacto. Quienes buscan comodidades modernas como checkpoints frecuentes o una dificultad más indulgente pueden encontrarlo exigente, mientras que los veteranos de clásicos similares suelen valorar su homenaje directo. El juego está disponible en PC sin necesidad de contenido estacional ni actualizaciones importantes para disfrutarlo.