Mordheim: City of the Damned es un RPG de estrategia por turnos ambientado en la ciudad en ruinas de Warhammer que lleva el mismo nombre. El jugador dirige pequeñas bandas de guerra en combates de escaramuza donde resultan clave la colocación precisa de las unidades, sus habilidades y la gestión de recursos en un entorno postapocalíptico lleno de escombros y callejones estrechos.
Gameplay
La mecánica central consiste en formar y mantener una banda de guerra perteneciente a una de las cuatro facciones. Cada misión envía al grupo a un sector de la ciudad para hacerse con fragmentos de wyrdstone mientras se enfrenta a fuerzas rivales. Los combates se desarrollan sobre una cuadrícula en la que cada acción consume puntos de acción, obligando a elegir entre mover, atacar o usar habilidades especiales. Cada unidad posee estadísticas propias que mejoran con la experiencia obtenida en las salidas exitosas, permitiendo especializar roles como combatientes de primera línea o apoyo a distancia.
Las consecuencias permanentes condicionan la planificación a largo plazo. Un guerrero caído desaparece del plantel y los supervivientes pueden sufrir heridas duraderas que reducen su rendimiento hasta que se recuperen o sean reemplazados. El equipo saqueado en el campo de batalla o adquirido con wyrdstone ofrece más opciones de personalización, desde armas básicas hasta artefactos raros que modifican el rendimiento en combate. Elementos del entorno como ruinas elevadas o callejones estrechos se convierten en activos tácticos para preparar emboscadas o limitar la visión del enemigo.
El progreso va más allá de las batallas individuales. El wyrdstone reunido financia mejoras para la banda en su conjunto, desbloqueando nuevos reclutas y árboles de habilidades. El juego premia la sinergia entre unidades más que el poder individual, recompensando a quienes prueban distintas combinaciones de clases y patrones de posicionamiento.
Modos de juego
Existen dos formas principales de jugar. La campaña para un solo jugador lleva a las bandas a través de varios distritos de la ciudad, completando una serie de misiones enlazadas que aumentan gradualmente de dificultad. Cada salida exige una preparación cuidadosa, ya que las pérdidas se acumulan y no pueden revertirse entre combates.
El multijugador consiste en enfrentamientos directos entre bandas de distintos jugadores. Estas partidas eliminan la estructura de campaña y se centran exclusivamente en la ejecución táctica en un solo encuentro, poniendo a prueba la composición del plantel y las decisiones en el momento sin la red de seguridad del progreso continuo.
Ambos formatos comparten el mismo sistema de reglas, por lo que las habilidades adquiridas en uno se aplican directamente en el otro. El juego no incluye modos adicionales como cooperativo o batallas a gran escala.
Bandas y facciones
Cuatro bandas distintas constituyen la base de la creación de planteles. Las Hermanas de Sigmar se apoyan en el combate cuerpo a cuerpo disciplinado y en habilidades basadas en la fe. El Culto de los Poseídos aporta luchadores mutados con fuerzas impredecibles. Los Skaven destacan por su velocidad, sigilo y superioridad numérica. Los mercenarios del Imperio ofrecen tropas humanas versátiles con acceso a un amplio surtido de equipo. Cada grupo cuenta con tipos de unidad y ventajas iniciales propias que influyen en las estrategias preferidas.
El reclutamiento y la personalización se gestionan a nivel de banda. El jugador elige entre varias clases por facción, cada una con habilidades características, y las equipa a partir de un mismo catálogo de objetos. Los puntos de experiencia obtenidos en combate alimentan tanto la progresión individual como los desbloqueos de la banda, generando una sensación constante de crecimiento incluso después de cada misión.
¿Merece la pena jugarlo?
El título atrae principalmente a quienes buscan combates tácticos deliberados y de alto riesgo, donde cada decisión tiene consecuencias reales. La combinación de progresión RPG y pérdida permanente de unidades genera tensión tanto en la campaña como en los enfrentamientos competitivos. Quienes prefieren acción rápida o mecánicas indulgentes pueden encontrar su ritmo y nivel de riesgo exigentes.
Desde su lanzamiento, la recepción ha sido mayoritariamente positiva entre su público, con elogios centrados en la profundidad de sus sistemas y en la fiel recreación de la atmósfera sombría del material original. El juego mantiene una actividad modesta pero constante años después, lo que indica un nicho fiel que regresa por su desafío característico. Su disponibilidad en PC lo mantiene accesible para quienes buscan estrategia por turnos con sólidas capas de personalización.