Mordheim: City of the Damned - Undead es una expansión de rol estratégico por turnos que incorpora la banda de guerra no-muerta al juego principal, ambientado en la ciudad en ruinas de Mordheim. Los jugadores dirigen una fuerza liderada por vampiros procedente de la atormentada provincia de Sylvania, recolectando wyrdstone mientras sortean los peligros de las calles destrozadas. El título combina la gestión persistente de la banda con combates tácticos basados en tiradas de dados, creando un ritmo pausado donde el posicionamiento, la asignación de recursos y las sinergias entre unidades marcan la diferencia.
Gameplay
El combate se articula en torno a dos reservas de recursos: Puntos de Ofensiva para ataques y ciertas habilidades, y Puntos de Estrategia para el movimiento y acciones de apoyo. Cada guerrero realiza un número limitado de acciones por turno, y los resultados dependen de dados virtuales que tienen en cuenta habilidades, equipo y condiciones del entorno. El plantel no-muerto prioriza la resistencia y los debilitamientos por encima de la velocidad. Los vampiros actúan como líderes versátiles, inmunes al miedo y al veneno, capaces de manejar una amplia gama de armas cuerpo a cuerpo y a distancia, además de proyectar terror que reduce los puntos de ofensiva y estrategia del enemigo. Los nigromantes lanzan conjuros arcanos como Toque Podrido, que ignora la armadura y se potencia con efectos de enfermedad, aunque el lanzamiento conlleva el riesgo de la Maldición de Tzeentch.
Las unidades de apoyo aportan funciones especializadas. Los Siervos Vampiro ofrecen una sólida presencia cuerpo a cuerpo con auras de miedo que reducen la probabilidad de impacto. Los Despojos funcionan como apoyo a distancia y pueden sacrificar salud para curar vampiros y siervos, además de aumentar su iniciativa y esquiva. Los Horrores de Cripta y los Necrófagos actúan como unidades pesadas que activan terror o propagan debilitamientos de enfermedad en ataques cuerpo a cuerpo, reduciendo la iniciativa enemiga, la resistencia crítica o las probabilidades de esquiva y parada. Los Zombis sirven como carne de cañón desechable, vinculados por rituales de mantenimiento; ganan experiencia pero corren riesgo de descomposición si los rituales fallan, e ignoran la mayoría de tipos de lesión salvo la pérdida específica de extremidades. Ventajas como Inquebrantable, que otorga inmunidad a las pruebas de moral, y Última Resistencia para unidades más grandes refuerzan el carácter implacable de la facción, mientras que mecánicas como Portador de Enfermedad y Marioneta añaden capas estratégicas continuas relacionadas con la acumulación de debilitamientos y los costes de mantenimiento.
Fuera del combate, la progresión de la banda implica equipar guerreros a partir de amplias listas de competencias, adquirir habilidades y gestionar lesiones que persisten entre misiones. La campaña no-muerta presenta una historia única centrada en Katherina von Dernsbach y las ambiciones del conde Vlad von Carstein, con misiones enfocadas en la recogida de wyrdstone en entornos con influencia procedural.
Modos de juego
La experiencia se centra en misiones de campaña para un solo jugador que hacen avanzar a la banda a través de las ruinas mientras se completan objetivos ligados a la narrativa de la facción. Estas misiones exigen una planificación cuidadosa debido al riesgo de pérdidas permanentes y a la necesidad de equilibrar los avances agresivos con la recuperación de recursos. Las opciones multijugador permiten escaramuzas uno contra uno en las que los jugadores enfrentan sus bandas desarrolladas, poniendo a prueba los mismos sistemas tácticos en competencia directa. Ambos formatos recompensan las mejoras progresivas de cada guerrero mediante experiencia y elecciones de equipo, aunque los mecánicas de mantenimiento y descomposición de la facción no-muerta añaden una capa adicional de gestión a largo plazo que no está presente en todas las bandas.
La banda de guerra no-muerta
Los siete tipos de unidad forman una fuerza cohesionada centrada en el control y el desgaste. Líderes como el Vampiro y el Nigromante dirigen los enfrentamientos mediante efectos de terror y conjuros, mientras que los necrófagos y los horrores de cripta ejercen presión con enfermedad y fuerza bruta. Los despojos cubren huecos de utilidad con curación y opciones a distancia, y los zombis proporcionan un escudo económico que no penaliza la moral al perderse. Las opciones de equipo van desde espadas y escudos básicos para zombis hasta martillos a dos manos para los horrores, con armadura limitada en algunas unidades para reflejar su carácter salvaje o prescindible. Habilidades como Sintonización con el Vacío, que acelera el lanzamiento tras recoger wyrdstone, o Sirviente Humilde, que permite curaciones dirigidas, diferencian aún más el plantel y fomentan patrones de juego específicos centrados en cadenas de debilitamientos y presión sostenida.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego base y esta expansión atraen principalmente a jugadores que disfrutan de la táctica por turnos metódica y de la satisfacción de construir una banda resistente a lo largo de múltiples misiones. Las reseñas destacan la profundidad del sistema de combate y la sensación distinta del plantel no-muerto, y la propia expansión ha recibido una valoración Muy positiva por parte de los usuarios. El título se lanzó en 2016 y no ha recibido actualizaciones de contenido importantes ni soporte estacional desde su lanzamiento, por lo que las expectativas deben centrarse en su alcance original y no en un desarrollo continuo. Quienes busquen estrategia con sabor a Warhammer, consecuencias persistentes y mecánicas específicas de facción encontrarán gratificantes la campaña y las escaramuzas no-muertas, especialmente si aprecian un juego más lento y basado en el desgaste frente a la acción rápida. Se requiere el juego base para acceder al contenido, y el paquete completo está pensado para entusiastas de la estrategia dispuestos a invertir tiempo en aprender los sistemas basados en dados y los ciclos de mantenimiento de las unidades.