Arto es un RPG de acción en solitario que combina exploración, combate y decisiones narrativas en un mundo desprovisto de color. El jugador encarna a un apóstol encargado de devolver la vitalidad a un paisaje desaturado mientras investiga las causas de un cataclismo desconocido. El sistema de combate se centra en la personalización de hechizos a distancia y armas cuerpo a cuerpo, y las elecciones en los diálogos influyen en el rumbo de la historia y en sus múltiples finales.
Gameplay
El ciclo principal consiste en recorrer entornos hostiles y participar en combates en tiempo real. Entre las habilidades de movimiento destacan los dashes dobles y triples para reposicionarse, mientras que la defensa incluye una parada que abre paso a contraataques. Las armas se pueden mejorar y varían en alcance y velocidad, lo que permite alternar entre agresiones cercanas y tácticas a distancia.
El sistema Paint Arrow es el eje del combate. Al desbloquear rasgos que modifican los hechizos de proyectil se generan más de ochenta combinaciones posibles. Estas pueden seguir objetivos, provocar retrocesos o crear barreras protectoras. La experimentación invita a adaptar la configuración de hechizos según el tipo de enemigos y la situación.
Explorar revela detalles del pasado del mundo, y las interacciones con los habitantes se desarrollan mediante árboles de diálogo ramificados. Completar encargos para estos personajes puede modificar las relaciones y el desenlace de la historia. Los jefes opcionales suponen un reto adicional para quienes buscan combates más exigentes.
Modos de juego
Arto es una experiencia exclusivamente para un jugador, sin modos multijugador ni competitivos. La campaña principal integra el avance de la historia con actividades secundarias, como ayudar a los residentes y explorar territorios controlados por otros apóstoles. Las decisiones tomadas durante estos encuentros afectan directamente el rumbo narrativo y el desenlace final.
Los combates se suceden a lo largo del mundo, desde enemigos comunes hasta jefes opcionales de alta dificultad. La estructura fomenta la rejugabilidad a través de diferentes elecciones de diálogo y configuraciones de hechizos, en lugar de ofrecer modos de juego independientes.
Narrativa y mundo
La historia sigue el viaje del apóstol para restaurar el poder de un dios moribundo devolviendo el color al entorno. Seis dioses forman parte del trasfondo; su influencia se desvanece sin la presencia de tonalidades. El jugador recopila pistas mediante la exploración y las conversaciones para reconstruir las causas del cataclismo.
Las interacciones con habitantes excéntricos añaden profundidad al relato. No todos apoyan el esfuerzo de restauración, lo que genera tensiones y obliga a elegir con cuidado las preguntas. El sistema de diálogos ramificados permite moldear la personalidad del apóstol y dirigir los acontecimientos hacia la salvación o hacia una mayor ruina.
¿Merece la pena jugarlo?
Arto llegó a PC en mayo de 2023 y mantiene una recepción mixta, con un 67 % de reseñas positivas entre un número reducido de usuarios. El estilo visual, que evoluciona a medida que el color regresa a las zonas, recibe elogios, mientras que las opiniones sobre la profundidad del combate y el interés narrativo varían.
El título atrae a quienes buscan un action RPG con énfasis en la personalización de hechizos y en la respuesta visual durante los combates. Quienes disfrutan probando combinaciones de rasgos de proyectil y cambios de arma encontrarán el ciclo de combate estimulante. Los jugadores centrados en la historia pueden valorar los finales condicionados por las decisiones, aunque algunas reseñas señalan que el ritmo y la intensidad general quedan por debajo de las expectativas.
Con su precio actual y sin actualizaciones importantes confirmadas tras el lanzamiento, ofrece una experiencia compacta que conviene abordar por su presentación artística y sus opciones de combate flexibles más que por su amplitud. Su disponibilidad en plataformas de PC es directa.