Divinity: Original Sin 2 - Divine Edition es un RPG de estrategia por turnos para PC en el que controlas a Sourcerers en el mundo de Rivellon. El título destaca por su combate táctico, la interacción con el entorno y las decisiones del jugador que moldean misiones y alianzas.
Jugabilidad
El combate se desarrolla sobre una cuadrícula donde la posición resulta decisiva. La altura otorga ventajas y las superficies generadas por hechizos pueden arder, congelarse o electrificarse, afectando a varios objetivos a la vez. El juego ofrece más de 200 habilidades repartidas en 12 escuelas, con combinaciones que premian la experimentación mediante teletransporte, invocaciones y estados alterados.
La exploración invita a registrar cada rincón. Los objetos pueden desplazarse, destruirse o reutilizarse, y las conversaciones cambian según las etiquetas del personaje, su reputación y su raza. Estos factores se integran en una estructura de misiones flexible, con múltiples soluciones para la mayoría de objetivos y consecuencias que afectan a las facciones a largo plazo.
La gestión del grupo permite jugar en solitario con hasta cuatro personajes o en cooperativo. Cada jugador controla uno o varios miembros tanto en desplazamiento como en combate, con soporte para unirse en cualquier momento mediante sesiones online o pantalla dividida local.
Modos de juego
La experiencia principal consiste en una campaña cooperativa que puede jugarse solo o con hasta tres compañeros. Incluye varios niveles de dificultad: Modo Historia, con combates más sencillos; Modo Explorador, para encuentros más ligeros; Modo Clásico, con equilibrio estándar; Modo Táctico, que aumenta las capacidades enemigas; y Modo Honor, con restricciones de guardado estilo permadeath.
El Modo Arena permite enfrentamientos competitivos en mapas específicos, donde los jugadores forman equipos y pueden aplicar modificadores en partidas online o en formato de liga.
El Modo Game Master permite crear y dirigir campañas personalizadas. Los usuarios diseñan escenarios sin conexión y luego los ejecutan con otros jugadores, aprovechando los sistemas del juego para aventuras estilo mesa con control total sobre personajes, objetos y eventos.
Creación de personaje y facciones
Puedes elegir entre cinco razas -Humano, Lagarto, Elfo, Enano o No-muerto-, cada una con una habilidad innata. Seis personajes de origen ofrecen trasfondos, misiones personales y diálogos predefinidos, mientras que los personajes personalizados permiten libertad total en aspecto y clase inicial. La raza y el origen influyen en las interacciones con los PNJ y abren o cierran rutas narrativas.
La Orden Divina actúa como antagonista principal, persiguiendo a los Sourcerers por considerar que su magia atrae a los Voidwoken. Otras facciones y personajes ofrecen oportunidades de alianza o conflicto que evolucionan según las decisiones del jugador.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego está pensado para quienes buscan combates por turnos metódicos junto con gran libertad a la hora de abordar objetivos y formar grupos. Sus sistemas favorecen las partidas repetidas mediante distintas combinaciones de personajes y resultados de las elecciones, mientras que los modos cooperativo y competitivo amplían la experiencia más allá de la campaña individual.
El Modo Game Master añade longevidad para quienes desean crear o participar en experiencias a medida. El título se ofrece como paquete completo sin contenido estacional, ideal para quienes prefieren una campaña autoconclusiva en lugar de actualizaciones de servicio en vivo.
Quienes prefieran acción rápida o historias lineales pueden encontrar su ritmo deliberado y su estructura ramificada menos atractivos. El énfasis en la profundidad táctica y la agencia del jugador encaja mejor con los aficionados a los RPG clásicos adaptados al cooperativo y la personalización modernos.