We Happy Few es un juego de acción y supervivencia ambientado en una versión retrofuturista de la Inglaterra de los años sesenta. Los jugadores recorren la ciudad aislada de Wellington Wells, donde sus habitantes mantienen una felicidad artificial gracias a una droga llamada Joy que oculta un pasado marcado por la guerra y la negación. La experiencia se centra en tres historias conectadas de ciudadanos que cuestionan el orden establecido y buscan una salida.
Gameplay
El ciclo principal consiste en moverse por un mundo abierto generado de forma procedural mientras se gestionan las necesidades de supervivencia y la conformidad social. Los jugadores buscan recursos, fabrican herramientas y armas con los objetos recolectados y deciden cómo enfrentarse a la población drogada. Para integrarse hay que tomar Joy, lo que cambia la percepción y el comportamiento, o prescindir de ella y arriesgarse a despertar sospechas y hostilidad. Entre las opciones de sigilo destacan ocultarse, vestir según el distrito y usar objetos fabricados para evitar la seguridad. El combate permite enfrentamientos directos con armas improvisadas o a mano limpia, aunque también es posible optar por enfoques no letales con una planificación cuidadosa. Cada uno de los tres personajes jugables aporta fortalezas distintas, como distinto acceso a mejoras o reacciones diferentes ante los eventos, lo que influye en cómo se resuelven los puzles y los objetivos. El hambre, la sed y la gestión del aguante añaden profundidad en ciertos estilos de juego, mientras que el mundo cambia visual y atmosféricamente según el consumo de Joy.
Modos de juego
El Modo Historia es la experiencia principal y guía a los jugadores a través de tres actos con narrativas entrelazadas que revelan la historia de la ciudad y las motivaciones personales de cada personaje. Este modo prioriza la exploración, la resolución de misiones y el descubrimiento progresivo de los secretos de Wellington Wells. El Modo Supervivencia se centra en la gestión de recursos y la huida, exigiendo atención a necesidades físicas como la comida y el descanso en un entorno más exigente. El Modo Sandbox elimina el objetivo principal y permite un juego libre con opciones para personalizar la generación de la isla, como tamaño, disposición y variación del terreno. El Modo Night Watch cambia la perspectiva a la de un agente de seguridad y prioriza los enfrentamientos sobre la progresión narrativa. La muerte permanente está disponible como ajuste opcional en todos los modos para aumentar la dificultad.
Ambientación y narrativa
Wellington Wells muestra una fachada de normalidad alegre a través de calles coloridas, emisiones constantes y normas sociales estrictas, aunque a medida que avanza el juego afloran el deterioro subyacente y los traumas olvidados. Los tres personajes interpretan los mismos sucesos de forma distinta, ofreciendo perspectivas variadas sobre la conformidad, la rebelión y la redención. Los elementos procedurales hacen que la distribución y algunos objetivos secundarios cambien entre partidas, lo que anima a repetir para descubrir detalles diferentes sobre la reconstrucción de la ciudad tras el conflicto.
¿Merece la pena jugarlo?
Quienes busquen experiencias narrativas con mecánicas de supervivencia y sigilo encontrarán atractivo el sistema de conformidad y las historias específicas de cada personaje. El título completo ofrece rejugabilidad gracias a sus modos y su mundo procedural sin necesidad de actualizaciones ni compras adicionales. Quienes prefieran combates pulidos o acción directa pueden encontrar frustrantes algunas mecánicas, mientras que los aficionados a los escenarios distópicos suelen destacar la sólida escritura y el estilo visual. Las discusiones recientes de la comunidad indican que el juego sigue siendo accesible para nuevos jugadores que busquen una aventura para un solo jugador centrada en la exploración y la toma de decisiones, en lugar de en el multijugador competitivo.