The End: Inari's Quest es una aventura de acción en solitario desarrollada de forma independiente y ambientada en un mundo cyberpunk. El jugador controla a un zorro que debe desplazarse por entornos urbanos hostiles mientras protege a una cría y cumple una misión encomendada por una divinidad misteriosa. La experiencia se centra en el sigilo, el combate limitado, la resolución de puzles y la exploración de escenarios urbanos detallados.
Gameplay
El movimiento se controla con teclado y ratón o con mando. El zorro puede correr, saltar y atacar. Entre sus acciones destacan hacerse el muerto para evitar ser detectado y dormir para recuperar salud. Los objetos se recogen y se sueltan con la boca. Los enemigos cibernéticos pueden derribarse cargando por detrás o golpeándolos en las piernas. La cría necesita protección constante frente a amenazas como las ratas irradiadas.
El sigilo constituye el núcleo del juego. Hay que esquivar o distraer a los robots voladores que patrullan rutas fijas y a los ciborgs que se activan según las acciones del jugador. Ser descubierto activa una persecución, y algunos ciborgs asestan patadas al contacto. Memorizar la distribución de los escenarios ayuda a reducir la exposición repetida al peligro en espacios reducidos.
La variedad de entornos permite distintos enfoques: túneles de metro, redes de calles, habitaciones de apartamentos, pasillos de edificios, plazas abiertas y un bosque de tamaño considerable. Los puzles suelen requerir planificar rutas y manipular objetos para mantenerse oculto mientras se avanza.
Modos de juego
El título se desarrolla exclusivamente en modo individual, sin opciones multijugador. El contenido se estructura por episodios. El primero dura algo más de una hora y abarca desde la liberación del zorro hasta el primer encuentro con la diosa Inari. Los episodios posteriores continúan la búsqueda de los últimos humanos.
La progresión combina momentos de historia lineal con exploración abierta. El jugador puede volver a zonas ya visitadas para resolver desafíos ambientales o evitar amenazas recién activadas. No existen modos competitivos ni cooperativos separados.
Historia y ambientación
La historia sitúa al jugador en la piel de un zorro cautivo liberado en una ciudad cyberpunk. Una divinidad llamada Inari guía la búsqueda de los humanos que quedan. Entre las amenazas se encuentran drones aleatorios, ratas agresivas y patrullas de ciborgs. El zorro debe equilibrar la protección directa de la cría con una planificación cuidadosa de rutas para evitar escaladas.
La atmósfera recoge influencias de obras clásicas del género cyberpunk, con referencias visuales y temáticas a la decadencia urbana densa combinada con tecnología avanzada. El mundo incluye zonas irradiadas y maquinaria defectuosa que reacciona de forma dinámica a la presencia del jugador.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción en la plataforma principal de distribución es mayoritariamente negativa, con un 37 % de reseñas positivas de un total de 62 valoraciones. El primer episodio breve y el énfasis en el sigilo deliberado y los puzles atraen a quienes buscan aventuras independientes pausadas y centradas en la observación.
El juego resulta adecuado para jugadores interesados en historias con protagonistas animales, estéticas cyberpunk y mecánicas que combinan la evasión con interacciones físicas sencillas. Quienes prefieran acción rápida o un volumen extenso de contenido pueden encontrar que su alcance limitado y su ritmo pausado resultan menos atractivos. Está disponible en las tiendas digitales habituales, con descuentos ocasionales.