Primal Planet es una metroidvania de acción y aventura desarrollada por una sola persona que combina supervivencia y crafteo con un estilo visual pixel art en un mundo poblado de dinosaurios. El jugador encarna a un habitante de las cavernas que recorre paisajes primitivos, protege a su familia y descubre elementos de ciencia ficción entre amenazas ancestrales.
Gameplay
El ciclo principal gira en torno a la exploración de distintos biomas: bosques densos, llanuras abiertas, montañas escarpadas y profundidades oceánicas. Cada zona plantea peligros específicos y caminos ocultos que recompensan la observación y la recolección de recursos. Para sobrevivir hay que reunir materiales naturales con los que fabricar herramientas, armas, pociones curativas y objetos de protección. La experiencia obtenida en los combates permite mejorar habilidades que aumentan la efectividad en combate y la resistencia frente a los depredadores.
El sistema de combate combina acción directa y decisiones tácticas. Enfrentarse a dinosaurios como el Apatosaurus o el Carnotaurus exige adaptarse mediante armas fabricadas, trampas, cebos o aproximaciones sigilosas. Los combates contra jefes ponen a prueba estas mecánicas, mientras que la presencia de alienígenas añade nuevas capas de estrategia. El acabado pixel art permite un control preciso en las plataformas y en la interacción con el entorno.
Modos de juego
Primal Planet ofrece una experiencia individual centrada en la campaña principal. Existe la opción de cooperativo local que permite a un segundo jugador incorporarse en cualquier momento como Sino, un ágil sinosauropteryx compañero. En este modo ambos colaboran en puzles, combates y desplazamientos, mientras el dinosaurio crece junto al protagonista.
El juego no incluye otros formatos multijugador ni modos de temporada. El foco sigue siendo la historia para un solo jugador, con la posibilidad de sesiones compartidas en la misma pantalla.
Historia y exploración
La historia sigue a un habitante de las cavernas tras el ataque de un T-Rex que altera la vida familiar. El relato mezcla supervivencia prehistórica con influencias alienígenas inesperadas y alianzas. Cada bioma alberga especies de dinosaurios adaptadas a su entorno, lo que genera tanto enfrentamientos como oportunidades de descubrimiento.
Áreas secretas repartidas por el mapa invitan a una exploración exhaustiva. Las mejoras y los objetos fabricados abren nuevas rutas y habilidades, reforzando la estructura metroidvania de progresión y retroceso.
¿Merece la pena jugarlo?
Primal Planet atrae a quienes buscan metroidvanias que integren supervivencia, crafteo y encuentros con criaturas. El cooperativo local añade flexibilidad para partidas compartidas sin necesidad de conexión en línea. La prensa especializada ha destacado su arte pixel, las interacciones con dinosaurios y los elementos narrativos personales. Lanzado en 2025, está disponible en PC y Nintendo Switch con soporte continuo a través de los canales del desarrollador. Quienes prefieran una aventura centrada en un solo jugador con la opción de un compañero ocasional encontrarán en él una propuesta acorde a sus gustos.