Megamagic: Wizards of the Neon Age es un action RPG que incorpora elementos de estrategia en tiempo real y combina magia y tecnología en un universo de estética retro. El jugador encarna a un mago que se mueve por un mundo donde ambas fuerzas chocan, utilizando un arsenal creciente de hechizos y aliados invocados para avanzar por entornos muy distintos.
Gameplay
La experiencia se centra en explorar un mundo abierto repleto de yermos infestados de monstruos, ciudades iluminadas por neones y mazmorras subterráneas. El combate fusiona estrategia en tiempo real con progresión RPG, permitiendo controlar varias unidades mientras se lanzan hechizos de cinco alineaciones mágicas distintas: Neonmancia, Vegemancia, Sanctumancia, Fulgomancia y Nigromancia, cada una con enfoques únicos en ataque, defensa y utilidad.
Se pueden investigar y crear un total de 20 hechizos junto a 16 grims, criaturas invocadas que se obtienen de enemigos derrotados. Tanto los grims como los hechizos poseen habilidades pasivas y activas, lo que invita a experimentar para definir un estilo de juego personal. El sistema de grimorio registra los descubrimientos y permite seguir desarrollando opciones a medida que se desbloquean nuevas a través del combate y la exploración. Nueve jefes exigentes marcan el avance y ponen a prueba el dominio de estos sistemas en combates de mayor escala.
Modos de juego
El contenido para un jugador se centra en la progresión de la historia y el recorrido por el mundo, donde el mago descubre secretos ocultos mientras construye su ejército de grims. El cooperativo local admite hasta cuatro jugadores, que pueden controlar directamente grims individuales durante las batallas para coordinar tácticas en tiempo real. Este modo destaca el trabajo en equipo sin modificar las reglas básicas del combate.
Mundo y atmósfera
El escenario se inspira en la cultura pop de los años 80 tanto en su estilo visual como en la banda sonora compuesta por Mitch Murder. Tecnología y magia conviven en constante tensión, definiendo los entornos y el conflicto central protagonizado por una organización secreta llamada la Orden. Mazmorras y zonas urbanas ofrecen escenarios diferenciados para los encuentros, mientras que el tono general mezcla humor con el misterio de las verdades ocultas del mundo.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego atrae principalmente a quienes buscan experiencias híbridas entre RPG y estrategia con una fuerte estética retro. Su recepción mixta en Steam refleja un título de nicho que cumple con sus mecánicas únicas de combate e invocación para algunos jugadores, mientras que otros lo perciben como anticuado o limitado en alcance. Sin actualizaciones ni contenido adicional desde su lanzamiento en 2016, se presenta como una experiencia completa pero estática, ideal para quienes valoran la música inspirada en los 80 y la libertad de personalizar combinaciones de hechizos y grims. Quienes buscan una campaña para un jugador o sesiones ocasionales de cooperativo local pueden encontrar valor en sus sistemas enfocados, aunque las expectativas deben ajustarse a una producción indie antigua en lugar de a las características de los juegos en vivo actuales.