Highrisers es un RPG indie de aventura que mezcla mecánicas de supervivencia urbana con exploración en pixel art para PC. El jugador dirige a un equipo de cuatro supervivientes a través de rascacielos generados de forma procedimental en una ciudad invadida por soñadores, humanos mutados por una enfermedad priónica que los mantiene en un sueño perpetuo. La dinámica principal consiste en recolectar recursos durante el día, fabricar equipo y defensas, y resistir los ataques nocturnos mientras se repara un helicóptero siniestrado para escapar de la metrópoli.
Gameplay
La acción se centra en la exploración de edificios de gran altura repletos de objetos y peligros. Los supervivientes registran planta por planta en busca de piezas de repuesto, herramientas, comida y materiales que alimentan un sistema de crafteo profundo. Objetos básicos como porras pueden convertirse en ballestas, armas de fuego improvisadas y explosivos mediante investigación y desbloqueo de habilidades. Barricadas, bancos de trabajo, medicinas y maquinaria completan las opciones, permitiendo prepararse para los soñadores que aparecen al anochecer.
Cada uno de los cuatro personajes dispone de su propio árbol de habilidades que desbloquea recetas, ventajas e interacciones exclusivas. Compartir conocimientos entre el equipo resulta imprescindible, ya que ningún superviviente puede dominar todas las especialidades. La generación procedimental crea distribuciones y retos distintos en cada edificio, de modo que cada rascacielos ofrece nuevas oportunidades de saqueo y puzles defensivos. El helicóptero siniestrado en la azotea marca el objetivo final, exigiendo reparaciones y mejoras progresivas que permiten saltos entre edificios y vuelos más largos a medida que el grupo avanza.
Modos de juego
Highrisers ofrece una experiencia de supervivencia para un solo jugador sin modos multijugador ni competitivos. Toda la campaña gira en torno a la gestión del equipo fijo de cuatro supervivientes a través de una serie de edificios. Las fases diurnas se centran en la planificación, la asignación de recursos y el desarrollo de habilidades, mientras que las nocturnas ponen a prueba el combate, la evasión y la organización de defensas contra los soñadores. De vez en cuando aparecen plantas especiales con botín de mayor valor o interacciones únicas que recompensan la exploración exhaustiva.
Exploración y progresión
Los rascacielos generados de forma procedimental ofrecen una gran variedad de diseños y niveles de dificultad. El jugador debe equilibrar las necesidades inmediatas de supervivencia con objetivos a largo plazo, como las modificaciones del helicóptero que aumentan la capacidad de carga y el alcance de vuelo. Los árboles de investigación restringen los objetos avanzados a ciertas habilidades de personaje, fomentando una distribución inteligente del equipo y múltiples incursiones en distintos edificios. El sistema premia la creatividad al combinar piezas encontradas en equipo funcional, mientras la amenaza de hambre o ataques de soñadores mantiene una presión constante.
¿Merece la pena jugarlo?
Highrisers atrae sobre todo a quienes buscan juegos de supervivencia retro con pixel art y un fuerte componente de crafteo y defensa de bases. La atmósfera de entornos urbanos tenuemente iluminados y la tensión de los asaltos nocturnos de soñadores crean un tono característico dentro del panorama indie. Sin embargo, el juego cuenta con una recepción mayoritariamente negativa en Steam, con alrededor del 35 % de reseñas positivas entre un número reducido de usuarios. Las quejas más habituales señalan problemas de gestión de inventario y controles que pueden interrumpir el ciclo de saqueo y crafteo.
Aun así, quienes disfrutan de la recolección metódica de recursos, la personalización de habilidades y la exploración de edificios generados de forma procedimental pueden encontrar valor en su enfoque centrado en un solo jugador. El título no recibe actualizaciones estacionales ni expansiones, por lo que su estado actual corresponde a la versión original. Los posibles jugadores deberían sopesar el atractivo de nicho frente a las limitaciones técnicas e de interfaz documentadas antes de decidirse.