Growing Up es un simulador de vida que combina estrategia, RPG y aventura en una experiencia de madurez ambientada en los años noventa. Los jugadores moldean el desarrollo de un personaje desde la infancia, eligiendo habilidades, gestionando rutinas diarias, explorando escenarios y construyendo relaciones que determinan su futuro.
Gameplay
La mecánica principal consiste en avanzar por las distintas etapas vitales equilibrando el aprendizaje, las interacciones sociales y el crecimiento personal. Cada día se organiza entre clases, actividades extraescolares y tiempo libre en más de treinta ubicaciones de la ciudad. Minijuegos artesanales potencian las aptitudes mentales, mientras que los exámenes abren el acceso a mejores oportunidades educativas. Más de doscientas habilidades repartidas en distintas categorías permiten personalizar en profundidad las capacidades del personaje, que al final del ciclo vital podrá optar entre cuarenta y dos profesiones diferentes.
La personalización abarca también el aspecto físico mediante ropa y peinados, y la habitación del protagonista se transforma según las habilidades adquiridas. Estas decisiones desbloquean nuevos lugares, personajes y rasgos que se transmiten a la siguiente generación. El entorno de los noventa se refleja en detalles de época, como las visitas al cine para ver títulos como Dino Park o las compras a vendedores ambulantes.
Modos de juego
Growing Up es un título para un solo jugador sin modos competitivos ni cooperativos. La experiencia se centra en una trayectoria vital continua que se ramifica según las decisiones tomadas durante la infancia y la adolescencia. El personaje principal y los secundarios pueden alcanzar múltiples desenlaces en función de las relaciones y el desarrollo de habilidades.
La rejugabilidad surge principalmente al iniciar nuevas partidas: cada personaje se enfrenta a retos, personas y oportunidades distintas. El ciclo generacional añade otra capa, ya que al alcanzar la edad adulta se convierte en padre o madre y se pasa a controlar la vida del hijo o hija, heredando influencias de las elecciones anteriores.
Narrativa y relaciones
El diálogo ramificado supera el millar de líneas por personaje en diecinueve figuras clave cuyas historias evolucionan junto al protagonista. Las relaciones pueden orientarse en sentido romántico o platónico, modificando los eventos disponibles y los resultados a largo plazo. La narración abarca desde los primeros años hasta la graduación y la continuación familiar, con decisiones que repercuten en toda la línea temporal.
Explorar la ciudad nostálgica enriquece estas historias al ofrecer contexto para los encuentros sociales y las actividades de ocio que influyen en el desarrollo de habilidades y el estado de ánimo.
¿Merece la pena?
Growing Up atrae a quienes buscan simuladores de vida centrados en la toma de decisiones, con un fuerte componente de progresión de habilidades y narrativa generacional. Los sistemas de planificación, exámenes y árboles de habilidades ofrecen una progresión tangible que recompensa la planificación a lo largo de varias horas por partida. Las reseñas destacan la profundidad de personalización y el valor de rejugabilidad gracias a los distintos desenlaces, aunque algunos mencionan cierta repetición en la gestión diaria.
El juego resulta más interesante para quienes prefieren experiencias narrativas para un solo jugador en lugar de acción o multijugador. Sus valores de producción indie y las detalladas interacciones entre personajes ofrecen una alternativa centrada frente a simuladores más amplios. Su disponibilidad en PC lo hace accesible para los aficionados al género que buscan un recorrido vital completo sin contenido estacional continuo.