Construct: Escape the System es un juego de plataformas en primera persona que sitúa al jugador dentro de un entorno digital simulado, donde el objetivo consiste en escapar mediante la exploración y la recolección selectiva de objetos.
Gameplay
La mecánica principal gira en torno a recorrer zonas interconectadas y reunir orbes que otorgan nuevas habilidades. Hay ocho orbes de habilidad que introducen funciones como activar maquinaria o iluminar entornos, además de otras que permiten invertir la gravedad o teletransportarse entre puntos. Cinco mejoras de movimiento amplían las opciones del jugador, permitiendo saltos más altos y secuencias de impulso que abren caminos antes inaccesibles. Dieciséis orbes de energía del núcleo del sistema se encuentran en zonas más peligrosas y exigen haber progresado previamente. La experiencia se desarrolla en 57 áreas distintas, repartidas entre zonas estándar, puntos de extracción del núcleo y ubicaciones de mejoras.
Cuatro zonas temáticas aportan variedad visual: la Zona A presenta una estética urbana, la Zona B muestra paisajes abiertos, la Zona C emplea formas geométricas abstractas y la Zona D ofrece entornos esféricos. Los puzles exigen observación y sincronización, mientras que las secciones de plataformas requieren saltos precisos y control del impulso. La duración habitual oscila entre cuatro y seis horas, con un avance condicionado a la obtención de orbes en lugar de puntos de control lineales.
Modos de juego
El título funciona exclusivamente como experiencia para un jugador, centrada en la exploración secuencial y el cumplimiento de objetivos. No incluye modos multijugador ni competiciones. El progreso se logra desbloqueando zonas mediante los orbes recogidos, siguiendo una ruta principal hacia la extracción del núcleo del sistema. Las opciones de renderizado y ajustes gráficos permanecen disponibles en todo momento, permitiendo modificar la apariencia sin alterar los objetivos principales.
Gráficos, sonido y características técnicas
Se ofrecen varios estilos de renderizado: predeterminado, negativo, monocromo predeterminado y monocromo negativo. Los ajustes gráficos incluyen bloom, profundidad de campo, rayos de sol, desenfoque de movimiento de cámara, ruido de cámara, aberración cromática y calidad del agua. La banda sonora cuenta con una partitura original de ciencia ficción compuesta por Imphenzia que refuerza la atmósfera digital. Los controles de teclado y ratón requieren un ratón de tres botones, aunque también se incluye compatibilidad completa con el mando de Xbox 360.
¿Merece la pena jugarlo?
Quienes disfrutan de las plataformas en primera persona metódicas, con mejoras progresivas de habilidades y puzles sencillos, encontrarán una experiencia compacta y autosuficiente. El juego incluye 42 logros de Steam vinculados a la recogida de orbes y los hitos de exploración. Las reseñas lo describen como una joya oculta para quienes aprecian su ritmo pausado una vez se desbloquean las habilidades, aunque algunos mencionan una introducción lenta y cierta sensibilidad en los controles. Con una valoración mayoritariamente positiva del 77 % basada en 93 reseñas, resulta adecuado para sesiones cortas o partidas orientadas a la completitud en PC. Existe una demo disponible para quienes deseen probar el movimiento y las mecánicas de los orbes antes de comprarlo. El título se mantiene sin cambios desde su lanzamiento en 2016, conservando su alcance original sin contenido adicional.