Conglomerate 451 es un RPG en primera persona de exploración de mazmorras en cuadrícula con elementos roguelike, ambientado en un universo cyberpunk. El jugador asume el papel de un CEO al frente de una agencia especial encargada de limpiar el sector 451 de la ciudad de Conglomerate, donde corporaciones rivales han establecido territorios mediante corrupción y crimen. El título se centra en la progresión individual a través de la gestión de equipos, la asignación de recursos y misiones tácticas en entornos generados de forma procedimental.
Gameplay
El ciclo principal consiste en formar y mantener un escuadrón de agentes clonados. La manipulación de ADN y las sesiones de entrenamiento preparan a estos operativos para el trabajo de campo, mientras que la selección de equipo abarca armas, armaduras y cibermiembros intercambiables que modifican habilidades y capacidades. La investigación en un laboratorio de I+D personal desbloquea mejoras tecnológicas que amplían las opciones con el tiempo. Los combates se desarrollan en turnos sobre una cuadrícula en vista en primera persona, donde el posicionamiento y el uso de habilidades determinan el resultado. Los agentes acumulan dolor por las heridas, lo que puede provocar traumas permanentes que persisten entre misiones y afectan al rendimiento. Los perks otorgan habilidades especializadas, mientras que las mutaciones introducen alteraciones adicionales. Las drogas sintéticas proporcionan mejoras temporales, pero conllevan el riesgo de desarrollar trastornos mentales con el uso repetido. El acceso a ciberespacio durante las misiones permite hackear para obtener ventajas de inteligencia. La permamuerte implica que los agentes caídos no regresan, obligando a planificar con cuidado y rotar el equipo.
Modos de juego
Dos modos diferenciados configuran la experiencia. El modo historia ofrece una campaña estructurada con eventos narrativos centrados en los conflictos contra corporaciones corruptas y sus campañas de influencia. Las misiones hacen avanzar el conflicto principal e introducen nuevos desafíos ligados al escenario. El modo infinito genera contenido procedimental continuo sin final definido, permitiendo continuar la exploración de mazmorras y el desarrollo del escuadrón más allá de la narrativa principal. Ambos modos comparten los mismos sistemas de personalización de agentes y ejecución de misiones, diferenciándose principalmente en estructura y duración.
Progresión y personalización
La gestión de recursos impulsa el crecimiento a largo plazo. Los fondos y materiales financian proyectos de investigación que revelan nuevos implantes, competencias y utilidades. Los coleccionables repartidos por las mazmorras pueden entregarse para obtener información adicional sobre el mundo. Los logros registran distintos logros a lo largo de las partidas. La combinación de diseños procedimentales y estados persistentes de los agentes genera variabilidad, ya que traumas y trastornos influyen en decisiones futuras. Las secuencias de hackeo añaden profundidad a la exploración al revelar atajos o datos enemigos antes de los enfrentamientos directos.
¿Merece la pena jugarlo?
Conglomerate 451 atrae a aficionados a los exploradores de mazmorras tácticos que buscan riesgo roguelike y atmósfera cyberpunk en formato individual. Sus sistemas de modificación de agentes y gestión de traumas aportan profundidad a la formación de escuadrones y la preparación de misiones. Las reseñas de usuarios en Steam se sitúan en mixtas, con un 63 % de valoraciones positivas de 144 opiniones, reflejando el aprecio por las mecánicas junto con observaciones sobre la repetición del contenido procedimental. El juego alcanzó su versión completa en 2020 tras un período de acceso anticipado y sigue disponible como título terminado sin actualizaciones de temporada. Quienes buscan la tensión de la permamuerte, la personalización cibernética y el combate en cuadrícula encontrarán aquí mayor engagement, mientras que quienes prefieren actualizaciones frecuentes de contenido o elementos multijugador pueden buscar otras opciones.