We Need To Go Deeper es un roguelike cooperativo de submarinos que combina acción, elementos indie y simulación en PC. Los jugadores forman tripulaciones de dos a cuatro personas para pilotar embarcaciones a través de una fosa submarina impredecible, gestionando sistemas y superando desafíos generados de forma procedural en un escenario inspirado en Verne.
Gameplay
La mecánica principal gira en torno a tripular un submarino donde cada participante asume funciones distintas durante las inmersiones. Uno pilota mientras los demás reparan fugas, cargan torpedos y redistribuyen energía entre escudos, luces, armas o el motor. El movimiento por la nave exige coordinación constante ante peligros que surgen sin previo aviso.
El equipo va desde llaves de reparación básicas hasta armas eléctricas y objetos inusuales como cuchillas de carnicero o anillos de boda. Estos se obtienen explorando y sirven tanto para el mantenimiento como para el combate contra las amenazas del fondo marino. Las expediciones a pie permiten salir del submarino para recoger botín e interactuar con elementos aleatorios como civilizaciones.
Los submarinos se desbloquean de forma progresiva, cada uno con distribuciones y capacidades diferentes que influyen en la estrategia de cada partida. Los atuendos inspirados en el siglo XIX ofrecen personalización visual, incluyendo bigotes sin distinción de género, sin modificar la mecánica del juego.
Modos de juego
La experiencia principal se centra en sesiones cooperativas en línea para dos a cuatro jugadores. Es posible unirse a amigos, emparejarse con desconocidos o completar la tripulación con bots. El modo LAN permite jugar en red local para quienes se encuentran en el mismo lugar.
Cada partida genera un nuevo trayecto por The Living Infinite, con biomas, encuentros enemigos y oportunidades de expedición aleatorios. La dificultad se ajusta dinámicamente según el progreso y el rendimiento del equipo, por lo que ninguna inmersión se repite igual. La comunicación resulta clave, ya que el diseño premia la coordinación verbal frente a las acciones individuales.
Exploración y progresión
Las partidas destacan por el descubrimiento dentro de la fosa. Los diseños aleatorios introducen nuevos biomas y estructuras en cada intento, mientras que el botín y las herramientas recogidas durante las expediciones se conservan de forma limitada para ayudar en inmersiones futuras. Las civilizaciones y otros encuentros enriquecen la generación procedural.
Los submarinos desbloqueables actúan como principal sistema de progresión, ampliando las opciones para partidas repetidas. La estructura roguelike implica que el fracaso termina la partida actual, obligando a la tripulación a reorganizarse e intentar rutas más profundas o distintas con el conocimiento acumulado sobre sistemas y amenazas.
¿Merece la pena jugarlo?
Este título resulta ideal para grupos que buscan experiencias centradas en el trabajo en equipo, donde los roles cambian con rapidez y la comunicación clara marca la diferencia. El formato roguelike ofrece gran rejugabilidad gracias a los cambios procedurales y la variedad de submarinos, haciendo que cada sesión resulte distinta.
Quienes buscan elementos de simulación encontrarán satisfacción en la gestión de energía y las tareas de reparación, mientras que los componentes de acción aparecen durante los combates y las fases de exploración. Su disponibilidad en PC permite tanto el emparejamiento en línea como las sesiones con bots, adaptándose a distintos tamaños de grupo.
Los jugadores que prefieren el modo individual pueden usar bots, aunque el diseño resalta la interacción humana. La combinación de partidas roguelike y mecánicas cooperativas mantiene el interés constante para los aficionados al género que valoran la coordinación por encima del rendimiento individual.