Strider es un juego de acción y aventuras en 2D con desplazamiento lateral en el que controlas al ninja asesino Hiryu mientras se infiltra en una vasta metrópolis futurista para enfrentarse al Gran Maestro Meio. Combina plataformas precisas con combates rápidos en un entorno interconectado que invita a explorar y moverse con agresividad. Lanzado para PC en 2014, recupera al clásico personaje de Strider con mecánicas y gráficos actualizados, manteniendo el énfasis en la velocidad y la agilidad.
Gameplay
El combate gira en torno al cypher de plasma, un arma versátil que permite distintos estilos de ataque. Puedes alternar entre llamas abrasadoras, descargas de hielo y desviación de proyectiles para responder a cada amenaza. Los ataques básicos se encadenan en combos, mientras que las maniobras especiales permiten cortar grupos de enemigos o golpear desde ángulos inesperados. El sistema premia el buen timing y la colocación más que secuencias complejas de botones.
El desplazamiento forma la otra mitad de la jugabilidad. Hiryu corre, salta y trepa por paredes y techos con la fluidez propia de un ninja. El diseño del mundo conecta las zonas tanto en vertical como en horizontal, permitiendo retroceder o abordar los objetivos desde distintas direcciones una vez que se obtienen nuevas habilidades o se abren caminos. Esta estructura genera una progresión natural sin barreras rígidas entre niveles.
Los enemigos van desde soldados cibernéticos normales hasta grandes criaturas biomecánicas. Cada tipo exige tácticas distintas, como usar el hielo contra objetivos rápidos o desviar disparos de unidades a distancia. El diseño interconectado hace que los combates se produzcan a menudo en medio de secuencias de movimiento, manteniendo los encuentros dinámicos.
Modos de juego
El modo historia es la experiencia principal. Ofrece tres niveles de dificultad que modifican la agresividad y el daño de los enemigos sin alterar los objetivos ni el diseño del mundo. El tiempo de partida suele situarse entre cuatro y seis horas en una primera partida, con tiempo adicional para recoger mejoras y explorar rutas opcionales.
Tras avanzar en la campaña principal se desbloquean dos modos de desafío. Beacon Run consiste en recorrer zonas llenas de enemigos lo más rápido posible para alcanzar los puntos de control. Survival enfrenta a Hiryu a oleadas sucesivas de adversarios, poniendo a prueba la resistencia y la gestión de recursos. Ambos modos registran puntuaciones y cuentan con clasificaciones globales para el juego competitivo.
Progresión y personalización
Al encontrar objetos repartidos por el mundo se desbloquean nuevas habilidades y mejoras. Estas mejoras amplían las opciones de movimiento y las funciones del cypher, aumentando progresivamente las estrategias disponibles. Se pueden obtener once trajes alternativos, llamados Fallen Striders, para cambiar el aspecto de Hiryu, y una vez conseguidos todos se activa la personalización de color.
La progresión sigue un camino principal lineal, pero deja libertad en la exploración. Retroceder revela atajos y zonas ocultas que recompensan el juego minucioso sin exigir un farmeo excesivo.
¿Merece la pena jugarlo?
Strider ofrece una experiencia de acción centrada en la velocidad, ideal para quienes buscan plataformas precisos y combates ágiles en un paquete compacto. El mundo interconectado y la variedad de enemigos mantienen el interés durante una campaña corta, mientras que los modos de desafío añaden rejugabilidad mediante pruebas contrarreloj y supervivencia por oleadas.
La recepción ha sido generalmente positiva; los críticos destacan los controles pulidos y la fiel actualización de las raíces de la saga. El juego funciona sin problemas en hardware moderno y no requiere compras adicionales ni soporte continuo para disfrutar de todo su contenido. Quienes busquen campañas largas o multijugador pueden encontrar el alcance limitado, pero los aficionados a la acción clásica en 2D valorarán su ejecución precisa y la ausencia de complicaciones innecesarias.
En conjunto, el título resulta una opción sólida para sesiones cortas o partidas completistas, donde prima la destreza por encima de sistemas sobrecargados. Su diseño directo lo hace accesible, pero lo suficientemente exigente como para animar a intentos repetidos en dificultades superiores o para mejorar las puntuaciones de los desafíos.