Silverfall es un RPG para PC que sitúa al jugador en el Reino de Nelwë, un mundo marcado por el enfrentamiento entre tecnología y naturaleza. Esta lucha deja huellas visibles en el entorno, desde organismos cibernéticos hasta autómatas impulsados por vapor. La principal amenaza procede de la Orden de la Nada, que busca extinguir el planeta, y el jugador debe formar un héroe capaz de detenerla.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en guiar a un único héroe por un escenario de fantasía abierto, tomando decisiones que afectan tanto su desarrollo como el mundo que lo rodea. El avance se realiza sin restricciones de clase, permitiendo combinar más de 130 habilidades y hechizos. El jugador elige entre potenciarse mediante tecnología o mediante el desarrollo espiritual, y estas decisiones modifican el entorno a lo largo del tiempo. Una inclinación constante puede corromper o enriquecer distintos elementos del mundo, creando una relación de retroalimentación entre el héroe y el escenario.
La exploración abarca desde la ciudad flotante de Cloudworks hasta las tierras volcánicas de Blazis. El movimiento y la interacción se basan en un motor de física realista y un sistema avanzado de luces y sombras que influye en el comportamiento de objetos y efectos. El héroe puede reclutar compañeros cuyas habilidades complementen o equilibren su camino, aunque una mala elección puede desestabilizar la lucha contra la Orden de la Nada.
Modos de juego
La experiencia principal se centra en la progresión individual, con total atención al avance de la historia y a la transformación del mundo. El modo multijugador admite hasta ocho participantes conectados por LAN o internet. Las partidas pueden enfocarse en la cooperación contra amenazas comunes o derivar en enfrentamientos entre jugadores, manteniendo en ambos casos el sistema de decisiones.
Mundo y exploración
El Reino de Nelwë presenta un paisaje alterado por el conflicto entre tecnología y naturaleza, donde las manifestaciones físicas de esta lucha aparecen con frecuencia. El viaje entre regiones como los distritos elevados de Cloudworks y las zonas ígneas de Blazis muestra cómo las decisiones previas han modificado el terreno, los habitantes y los recursos disponibles. Los sistemas de física e iluminación aportan detalle al entorno, haciendo que las interacciones resulten más tangibles durante los trayectos largos.
Creación y progresión del personaje
La creación comienza con la elección entre cuatro razas nativas de Nelwë: humano, elfo, goblin o troll. La personalización incluye rasgos faciales, sexo, tono de piel y peinado, definiendo la apariencia inicial antes de entrar en el mundo. La progresión es libre, permitiendo mezclar habilidades y hechizos sin límites artificiales, mientras los compañeros ofrecen opciones tácticas adicionales. Estas mismas reglas de personalización y avance se aplican también en el multijugador, manteniendo la identidad del personaje entre sesiones.
¿Merece la pena jugarlo?
Silverfall está dirigido a quienes buscan un RPG donde las decisiones influyan de forma tangible en el mundo y en el desarrollo del personaje. La ausencia de clases y la relación directa entre las elecciones y los cambios del entorno fomentan la experimentación a lo largo de varias partidas. El modo multijugador amplía la experiencia para grupos que prefieren campañas conjuntas o enfrentamientos competitivos. Quienes se sientan atraídos por escenarios que combinan fantasía con fusión mecánica y orgánica encontrarán en sus sistemas un enfoque coherente con ese interés, especialmente si valoran las consecuencias a largo plazo por encima de una progresión lineal.