Onikira Demon Killer es un juego de acción y beat 'em up 2D desarrollado por el estudio indie irlandés Digital Furnace Games. El jugador encarna al samurái Yamazaki Jiro en un Japón feudal invadido por demonios del inframundo Yomi que amenazan con conquistar el mundo de los vivos. El título combina un control preciso de plataformas con un sistema de combate profundo inspirado en juegos de lucha, todo ambientado en escenarios pintados a mano que van desde aldeas azotadas por la lluvia hasta ciudades en ruinas, cumbres montañosas y terrenos volcánicos.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en avanzar por etapas lineales plagadas de demonios mediante un sistema de combate reactivo que premia el timing, el posicionamiento y el cambio de armas. Se dispone de cuatro armas con movimientos diferenciados: la katana para ataques cercanos, el pesado tetsubo para golpes contundentes, la naginata para alcance y elevaciones, y las cuchillas de brazo para ataques ágiles. A lo largo de la partida se desbloquean más de cuarenta técnicas que, al encadenarse, multiplican la puntuación y fomentan la experimentación.
El platforming se integra directamente en los combates. Saltos en pared, dashes aéreos, ganchos de agarre y plataformas móviles convierten los enfrentamientos en puzles tridimensionales donde es posible lanzar enemigos al aire, reposicionarse en vuelo o estrellarlos contra pinchos y estructuras derrumbadas. Las interacciones con el entorno añaden variedad, como derribar pilares para aplastar grupos de adversarios, aunque un error puede volverse en contra del jugador. Siete zonas distintas estructuran la experiencia, cada una con demonios comunes, dos minibosses y dos jefes mayores que ponen a prueba diferentes aspectos del repertorio de movimientos.
Las almas obtenidas de los enemigos derrotados sirven como moneda en las grietas que aparecen dentro de los niveles, donde pueden canjearse por nuevas técnicas o restaurar salud. Cada tipo de enemigo exige tácticas específicas: las máscaras voladoras favorecen los combos aéreos, mientras que los samuráis acorazados castigan la agresividad descontrolada y premian los ataques y retiradas.
Modos de juego
La experiencia principal es una campaña para un solo jugador que recorre las siete zonas, centrada en completar niveles secuenciales y derrotar jefes. Los Arenas de Desafío ofrecen un modo aparte de pruebas de combate aisladas, donde se pueden mejorar puntuaciones y técnicas contra oleadas o configuraciones concretas. Estos arenas se conectan a tablas de clasificación online para comparar resultados.
El juego no incluye cooperativo, multijugador versus ni supervivencia sin fin. La progresión en la campaña es lineal, mientras que los arenas funcionan como pruebas opcionales de habilidad integradas en el ecosistema de Steam para registrar logros y clasificaciones.
Armas y sistema de combate
Cada arma dispone de múltiples técnicas desbloqueables que pueden combinarse en cadenas largas cuando se ejecutan con fluidez. El sistema prioriza la expresión del jugador, permitiendo tanto estilos agresivos de pulsación continua como enfoques más cautelosos basados en ataques a distancia. El combate aéreo recibe especial atención mediante elevaciones, dashes y golpes en picado que mantienen los enfrentamientos en el aire y lejos de plataformas inestables. El éxito de los combos influye directamente en la puntuación, incentivando el descubrimiento de secuencias emergentes más allá de las cadenas predefinidas.
Los controles reactivos premian las decisiones estratégicas frente a la mera agresividad. Cambiar de arma a mitad de combo o usar el gancho para reposicionarse durante el combate genera encuentros dinámicos que evolucionan según la disposición de cada escenario y la colocación de los enemigos.
Diseño de niveles y enemigos
Los escenarios destacan por su verticalidad y la presencia de peligros además del combate. Los fondos pintados a mano representan entornos variados que refuerzan la narrativa de una tierra bajo asedio. Los enemigos presentan comportamientos y debilidades distintos que favorecen diferentes estilos de juego, evitando que una única estrategia domine todos los encuentros. Dos minibosses y dos jefes principales por zona incrementan la dificultad e introducen patrones nuevos ligados al conjunto de armas y movimientos.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción en Steam es mayoritariamente negativa, con 175 reseñas y alrededor del 37 % de valoraciones positivas. Los comentarios suelen destacar la fluidez de las animaciones y la atmósfera, aunque critican el ritmo y la profundidad general. El juego resulta adecuado para quienes buscan action-platformers 2D exigentes que fusionen combate beat 'em up con movimientos precisos, especialmente si están dispuestos a invertir tiempo en dominar los cambios de arma y las tácticas ambientales.
Desde su lanzamiento no ha recibido temporadas ni actualizaciones importantes, por lo que se presenta como un título indie completo pero ya algo antiguo, ideal para adquirirlo en oferta si se es aficionado al género. Quienes busquen pulido moderno o contenido frecuente pueden encontrarlo limitado, mientras que los entusiastas de sistemas de combate expresivos para un solo jugador aún pueden sacar partido a sus mecánicas singulares.