Ni no Kuni II: Revenant Kingdom es un RPG de acción para un solo jugador desarrollado por Level-5. Tras perder el trono en un golpe de estado, el joven rey Evan decide fundar el reino de Evermore y forjar alianzas en todo el mundo para hacer frente a las amenazas que se avecinan.
Gameplay
El combate se desarrolla en tiempo real y permite controlar a un grupo de tres personajes, junto al compañero Lofty y varios Higgledies. Estas pequeñas criaturas apoyan al equipo con ataques, mejoras o barreras, y se fortalecen al consumir los materiales que prefieren, recogidos durante la exploración. El sistema combina ataques cuerpo a cuerpo, proyectiles, bloqueos, esquivas y activación de habilidades desde una paleta, con cambios frecuentes de personaje para aprovechar las distintas funciones.
La exploración se extiende por regiones variadas llenas de monstruos, objetos ocultos y encuentros narrativos. Los enemigos derrotados proporcionan experiencia, dinero y materiales de fabricación que alimentan tanto la progresión de los personajes como el desarrollo del reino. Un sistema de tareas propone objetivos repetibles, como reunir recursos o eliminar enemigos, que recompensan con fichas canjeables por nuevos ciudadanos o suministros.
Una vez fundado Evermore, la construcción del reino se convierte en un pilar importante de la progresión. Los ciudadanos reclutados se asignan a instalaciones especializadas que generan materiales, oro, bonificaciones de investigación o nuevos Higgledies. Algunas, como la Higglery, se centran en la creación y mejora de criaturas, mientras que otras impulsan la preparación para el combate o la producción de recursos. Este sistema está vinculado al avance de la historia, ya que ciertos niveles del reino desbloquean secciones narrativas.
Modos de juego
La experiencia principal transcurre a través de la campaña, dividida en capítulos que combinan diplomacia, exploración y enfrentamientos contra los antagonistas principales. Las misiones secundarias profundizan en las historias de los personajes y permiten reclutar más ciudadanos para el reino.
Las escaramuzas son batallas a gran escala que aparecen de forma opcional en el mapa del mundo. En ellas se dirigen tropas de Evermore contra ejércitos enemigos, con una preparación que incluye investigación y mejora de unidades en las instalaciones del reino. El éxito otorga experiencia y recursos que refuerzan el reino.
Los encuentros con Monstruos Corruptos funcionan como desafíos de jefe más exigentes repartidos por el mundo. Estas variantes más poderosas requieren una composición de equipo y una selección de Higgledies cuidadosas, y ofrecen recompensas superiores al ser derrotados. El sistema de tareas se integra en todas las actividades y genera nuevos objetivos una vez completados, manteniendo la progresión fuera de la historia principal.
Historia y mundo
La narrativa combina intrigas políticas con temas de liderazgo y unidad. Evan colabora con personajes de otros reinos, entre ellos un visitante de otro mundo, para conseguir el apoyo de reinos vecinos. Cada alianza revela culturas y gobernantes influidos por manipulaciones externas, encaminando la trama hacia conflictos mayores.
El diseño de personajes apuesta por un estilo expresivo y animado que resalta los momentos emocionales clave. El mundo incluye localizaciones diferenciadas, como asentamientos en cañones, ciudades acuáticas y centros industriales, cada una de las cuales aporta ciudadanos y recursos a Evermore. Sueños recurrentes y conexiones misteriosas añaden profundidad al conflicto central sin complicar excesivamente los sistemas.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción de los jugadores ha sido en general positiva, destacando un combate accesible en tiempo real que evita una complejidad excesiva sin renunciar a decisiones tácticas. La gestión del reino y las escaramuzas aportan una profundidad adicional que conecta las ganancias del combate con el crecimiento a largo plazo del reino, atrayendo a quienes buscan combinar sistemas de acción RPG con elementos ligeros de estrategia.
La campaña ofrece un viaje extenso centrado en la exploración, las interacciones entre personajes y una progresión constante. Quienes valoran una presentación atractiva, una banda sonora orquestal envolvente y una historia centrada en la reconstrucción y las alianzas encontrarán un compromiso sostenido durante decenas de horas.
El título se mantiene como una experiencia completa sin contenido estacional adicional. Resulta adecuado para jugadores que buscan un RPG autoconclusivo con mecánicas variadas, en lugar de un juego multijugador competitivo o con funciones de servicio en directo. Si el combate en tiempo real con un grupo y la supervisión del reino resultan atractivos, el juego ofrece un paquete pulido y coherente que merece considerarse.