Necromancer's Ruins es un juego de plataformas roguelike en 2D que combina acción y exploración en un entorno fantástico pintado a mano. El jugador controla a un joven cazatesoros que se adentra en ruinas antiguas y peligrosas en busca de reliquias. Cada expedición consiste en atravesar salas generadas de forma procedural, llenas de enemigos, trampas y recompensas, utilizando movimientos precisos y combate para sobrevivir.
Gameplay
El juego se basa en un platforming ágil combinado con un sistema de combate directo y preciso. El protagonista utiliza un látigo que funciona tanto como arma para golpear enemigos como herramienta de movilidad para balancearse entre precipicios o impulsarse hacia las plataformas. Esta mecánica invita a mantener el impulso mediante ataques encadenados, esquivas e interacciones con el entorno, evitando los peligros que salpican las ruinas.
Cada partida se desarrolla en una serie de salas conectadas que aumentan su dificultad a medida que avanzas. Los enemigos van desde criaturas básicas hasta guardianes más poderosos que protegen el final de cada expedición. Al derrotarlos, a veces sueltan cartas que modifican las habilidades y fomentan probar distintas combinaciones en cada intento. Entre partidas, los recursos recolectados permiten comprar mejoras y desbloqueos en el vestíbulo central, fortaleciendo al personaje de forma progresiva.
La exploración premia la atención al detalle, ya que hay caminos ocultos y objetos valiosos para quienes aprovechan al máximo las posibilidades del látigo. El estilo artístico pintado a mano otorga a cada zona una identidad propia, con colores vivos que contrastan con los entornos letales llenos de trampas e influencias de magia oscura.
Modos de juego
El juego se centra exclusivamente en su estructura roguelike, donde cada expedición es una partida independiente que termina al morir o al completar el desafío actual. No incluye modos multijugador ni competitivos, centrándose en la progresión en solitario a través de intentos repetidos.
El éxito depende de adaptarse a la disposición aleatoria de las salas y los enemigos, gestionando recursos limitados durante cada partida. Las mejoras permanentes adquiridas en el vestíbulo son la principal vía de avance a largo plazo, convirtiendo los fracasos iniciales en oportunidades para intentos posteriores más sólidos.
Progresión y mejoras
La progresión permanente es el eje central de la experiencia. Los recursos obtenidos durante las expediciones se convierten en moneda para la tienda del vestíbulo, donde se pueden adquirir nuevas habilidades, mejoras de equipo y opciones de calidad de vida. Este sistema recompensa la constancia, ya que cada partida completada o parcialmente exitosa contribuye a ampliar el arsenal disponible para futuros intentos.
Las cartas que sueltan los enemigos introducen variedad dentro de cada partida, permitiendo combinar efectos según el estilo de juego. El enfoque está en aprender los patrones de los enemigos y perfeccionar las habilidades de movimiento, en lugar de depender de un poder abrumador desde el principio.
¿Merece la pena jugarlo?
Necromancer's Ruins está dirigido a quienes buscan un juego de plataformas roguelike con controles ajustados y una mejora gradual. Aunque se encuentra en fase de prototipo y algunos sistemas aún están en desarrollo, el núcleo de movimiento rápido, combate con látigo y exploración por partidas ya ofrece sesiones muy satisfactorias para los aficionados al género.
Las opiniones actuales destacan la dirección artística y la personalidad del entorno de las ruinas. El juego atrae especialmente a fans de los títulos de acción y aventura que priorizan la habilidad y la persistencia frente a narrativas extensas o sistemas complejos. Disponible en PC, resulta accesible para quienes buscan una experiencia concisa y repetible, con el objetivo claro de avanzar cada vez más en las ruinas.