My Divorce Story es una aventura indie para un solo jugador en la que el protagonista debe reunir pruebas de infidelidad para solicitar el divorcio. La historia comienza cuando el personaje recibe un aviso anónimo sobre la posible infidelidad de su pareja y cuenta con un plazo de seis meses para preparar el caso antes de llevarlo a los tribunales.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en mantener el equilibrio entre dos objetivos opuestos: aparentar que el matrimonio funciona con normalidad y, al mismo tiempo, recopilar pruebas que justifiquen su disolución. Las interacciones diarias exigen conservar un nivel de afecto con la pareja mediante rutinas y conversaciones habituales, ya que cualquier error puede alertarla y arruinar la estrategia. En paralelo, el jugador explora la casa en busca de pistas, accede a dispositivos restringidos y construye un expediente sólido que resista en los tribunales.
Minijuegos puntuales aumentan la presión durante estas acciones encubiertas. Uno de ellos consiste en descifrar una contraseña antes de que el tiempo se agote; otro obliga a contener la respiración mientras se revisa el teléfono para no despertar a la pareja. Cada habitación y objeto personal plantea retos distintos que exigen rapidez y temple. Superarlos refuerza la solidez del caso final.
Objetos con valor sentimental aparecen repartidos por el entorno y cumplen una doble función: al descubrirlos, el protagonista rememora el pasado de la relación, y más tarde se convierten en testimonios que evidencian las fisuras y desavenencias, reforzando los argumentos legales.
Modos de juego
La experiencia es completamente individual y narrativa, sin opciones multijugador. El progreso se desarrolla en una única historia que se ramifica según la cantidad y calidad de las pruebas reunidas, el nivel de afecto de la pareja y los fondos disponibles. Estos elementos determinan cuál de los desenlaces posibles se alcanza al final de los seis meses.
El jugador puede repetir la partida para explorar rutas alternativas. Distintas combinaciones de objetos y estrategias de relación generan finales felices, separaciones amargas o giros inesperados. La estructura invita a varias partidas para comprobar cómo las decisiones iniciales influyen en el veredicto y en la situación posterior al divorcio.
Narrativa y toma de decisiones
Cada acción tiene peso porque la historia se inspira en prácticas reales de asesoramiento matrimonial. Mantener una apariencia de normalidad mientras se sabotea el matrimonio genera una tensión moral constante. El juego registra el afecto como un valor oculto que afecta tanto a la vida cotidiana como a la sentencia final. Las pruebas deben alcanzar el umbral exigido por los tribunales, por lo que el jugador debe priorizar las más relevantes y descartar hallazgos menores.
El dinero actúa como otro recurso estratégico: puede destinarse a honorarios legales o a cubrir gastos durante la separación, pero un gasto excesivo reduce las posibilidades en otros frentes. Esta mecánica convierte la gestión de recursos en un elemento clave de la experiencia.
¿Merece la pena jugarlo?
Tras su lanzamiento en 2022, el título ha recibido una acogida modesta pero mayoritariamente positiva entre quienes buscan una aventura breve y centrada en la historia, sin campañas extensas ni secuencias de acción. Su premisa original y sus finales ramificados ofrecen rejugabilidad para quienes disfrutan del drama de relaciones y las consecuencias de las decisiones. Su duración reducida resulta ideal para partidas completas sin una gran inversión de tiempo.
Los aficionados a las mecánicas point-and-click, la tensión de los minijuegos y los múltiples desenlaces encontrarán un sistema gratificante. Quienes prefieran acción rápida o mundos extensos pueden considerar que el alcance es limitado. En conjunto, la obra ofrece una reflexión sobria sobre un acontecimiento vital difícil, transmitida mediante mecánicas sencillas y elecciones con consecuencias claras.