I Became a Cat es un RPG indie de aventura en 2D para PC en el que el jugador despierta convertido en gato y debe adaptarse a la vida dentro de una casa mientras busca recuperar su forma humana.
Gameplay
La experiencia se centra en explorar e interactuar con el entorno doméstico desde la perspectiva de un felino. El jugador recorre las habitaciones, interactúa con objetos y otros gatos, y toma decisiones que influyen en las rutinas diarias: perseguir comida, descansar al sol o relacionarse con los habitantes de la casa. Los puzles surgen a través de pasajes ocultos y retos ambientales que exigen observación y movimientos precisos. La historia avanza con diálogos y situaciones humorísticas que muestran lo absurdo de la vida felina, desde rivalidades por recursos hasta alianzas inesperadas.
Los encuentros con otros personajes marcan el progreso: algunos ofrecen ayuda, mientras que otros suponen un obstáculo por su carácter gruñón. Existen caminos secretos que se apartan de la ruta principal e invitan a repetir la partida para descubrir más detalles de la casa y sus residentes. Desarrollado por una sola persona sin herramientas externas, el juego ofrece una experiencia compacta pero detallada, centrada en las decisiones y el descubrimiento.
Modos de juego
Se trata de una experiencia para un solo jugador sin modos competitivos ni cooperativos. El avance sigue una línea principal con desvíos opcionales que conducen a desenlaces distintos según las decisiones acumuladas. Múltiples finales dependen de las relaciones establecidas, las investigaciones sobre los misterios de la casa y el equilibrio entre actividades de ocio y resolución de problemas. Esta estructura premia a quienes exploran a fondo y prueban distintas formas de alcanzar el objetivo principal: revertir la transformación.
Historia y personajes
Una narrativa humorística sostiene la experiencia, presentando la nueva vida del protagonista a través de observaciones ingeniosas e interacciones que mezclan comportamientos típicos de los gatos con las tensiones latentes en la casa. Algunos personajes resultan cercanos y generan momentos de conexión, mientras que otros aportan fricción y personalidad al entorno social. El argumento permite dedicarse a actividades ligeras como dormir la siesta o ligar con otros gatos, al mismo tiempo que se profundiza en investigaciones que revelan aspectos ocultos del escenario. Esta combinación mantiene un tono ligero pero con capas, ofreciendo la opción de entregarse al estilo de vida felino o centrarse en escapar.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego está dirigido a quienes buscan RPG indie de aventura breves y basados en decisiones, con énfasis en el humor y perspectivas poco convencionales en lugar de acción a gran escala. Su alcance reducido, desarrollado por una sola persona con atención a las ramificaciones y los múltiples finales, ofrece rejugabilidad para quienes desean descubrir secretos y probar distintos resultados. Disponible en PC, resulta accesible para sesiones centradas en la exploración y puzles ligeros dentro de un entorno contenido. Quienes disfrutan de experiencias para un solo jugador con historias impulsadas por la personalidad de los personajes y la libertad de equilibrar relajación e investigación encontrarán la premisa atractiva, especialmente si la idea de vivir como un gato supone un giro fresco dentro del género de aventura.