Hacktag es un juego de sigilo cooperativo asimétrico ambientado en un futuro cercano poblado por animales antropomórficos. Los jugadores encarnan a mercenarios que llevan a cabo operaciones de espionaje corporativo: uno controla a un agente físico que se desplaza por los edificios, mientras el otro actúa como hacker virtual alterando sistemas desde una perspectiva digital. La mecánica central consiste en infiltrarse de forma coordinada para cumplir objetivos bajo presión de tiempo, combinando movimiento sigiloso con interferencias remotas para sortear la seguridad.
Gameplay
El rol del agente utiliza una vista isométrica en 3D con movimiento rápido estilo arcade a través de instalaciones corporativas. Hay que esquivar guardias, controlar el nivel de ruido y llegar a puntos clave, mientras el hacker apoya accediendo a cámaras, abriendo puertas y manipulando dispositivos como teléfonos o máquinas de café mediante una interfaz de planos holográficos. Esta red virtual permite desplazarse sin limitaciones físicas y genera una comunicación constante entre ambos jugadores.
Las mecánicas se centran en el timing y la sinergia. El agente se enfrenta a obstáculos reales como patrullas y alarmas, mientras el hacker modifica el entorno en tiempo real para abrir caminos o crear distracciones. Ambos roles comparten el mismo diseño de nivel, pero lo experimentan de forma distinta, lo que da lugar a estrategias emergentes donde las acciones de uno habilitan o complican el avance del otro. El modo un jugador permite alternar rápidamente entre ambas perspectivas en la misma partida, ofreciendo un desafío frenético en solitario.
Modos de juego
El modo principal es cooperativo para dos jugadores, tanto en línea como local, con pantalla compartida o dividida. Las misiones exigen infiltrarse simultáneamente en el mismo complejo corporativo usando los dos roles. Existe un componente competitivo porque los compañeros actúan como mercenarios al servicio de intereses rivales, lo que añade tensión a la cooperación.
Tres corporaciones albergan los 24 niveles, cada uno con tres tipos de misión centrados en objetivos de espionaje como extracción de datos o sabotaje. Las tablas de clasificación registran el rendimiento en los desafíos en línea. El modo un jugador reproduce la experiencia completa gestionando las funciones de agente y hacker sin compañero, manteniendo las exigencias asimétricas.
Progresión y personalización
Los jugadores ganan experiencia para desbloquear habilidades activas y pasivas que modifican las capacidades de cada rol. La creación de personajes se centra en mercenarios animales antropomórficos, con más de 360 objetos disponibles para personalizar en distintas categorías. Cada rol cuenta con elementos narrativos y PNJs propios que varían según la perspectiva elegida.
Estos sistemas fomentan repetir las partidas para probar combinaciones de habilidades y apariencias mientras se avanza por la lista de niveles.
¿Merece la pena jugarlo?
Hacktag ofrece una propuesta distinta dentro del sigilo cooperativo gracias a la asimetría de roles y los objetivos compartidos. Resulta ideal para quienes disfrutan de la coordinación precisa y la toma de decisiones rápidas en sesiones cortas, en lugar de campañas extensas. En Steam tiene una recepción mixta con un 66 % de valoraciones positivas de cientos de reseñas, que elogian el concepto aunque mencionan problemas técnicos ocasionales típicos de lanzamientos independientes de la época.
Está disponible en PC con opciones multijugador y en solitario. Quienes busquen un juego de estilo atraco poco convencional con un toque competitivo ligero encontrarán mayor valor, sobre todo en partidas locales o con un compañero habitual. El alcance limitado de 24 niveles en tres entornos mantiene las sesiones enfocadas, pero puede resultar breve para quienes prefieren más contenido.