Faces of War es un juego de estrategia en tiempo real con sólidos componentes de simulación táctica que pone al jugador al mando de fuerzas terrestres durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial. Desarrollado como secuela directa de Soldiers: Heroes of World War II, combina el control directo de unidades con la supervisión estratégica en campos de batalla destructibles por toda Europa en 1944 y 1945.
Gameplay
La mecánica central consiste en gestionar pequeñas escuadras de infantería, vehículos y unidades de apoyo en tiempo real, con la posibilidad de tomar el control directo de cualquier soldado para apuntar, moverse o ejecutar acciones especiales. Las órdenes se pueden dar desde una vista superior para coordinar avances o emboscadas, y cambiar a perspectiva en primera persona cuando se necesita mayor precisión. El terreno resulta determinante: las explosiones y el fuego intenso pueden derrumbar edificios, abrir cráteres que sirven de cobertura o esparcir escombros que bloquean la visión y el movimiento.
La física afecta a cada proyectil, colisión de vehículos y efecto de explosión, dotando de peso a los bombardeos de artillería y a los choques de tanques. Los soldados cuentan con una IA avanzada que les permite buscar cobertura, suprimir al enemigo o reaccionar ante amenazas de flanqueo sin necesidad de micromanagement constante. La gestión de recursos se basa en una logística realista: las armas capturadas, las cajas de munición e incluso los vehículos enemigos se pueden utilizar sobre la marcha. El resultado es un sistema en el que el posicionamiento cuidadoso y la adaptación rápida pesan más que la superioridad numérica.
Modos de juego
El contenido para un jugador se centra en misiones de campaña que siguen operaciones aliadas, alemanas y soviéticas en escenarios europeos inspirados en hechos históricos. Estas misiones admiten enfoques variados, desde infiltraciones sigilosas hasta grandes ofensivas blindadas, y el resultado depende de cómo el jugador aproveche el entorno y las capacidades de cada unidad.
Los modos de escaramuza permiten batallas personalizadas contra la IA en mapas seleccionados, ideales para practicar o afrontar desafíos independientes. El multijugador admite partidas competitivas y sesiones cooperativas en las que los jugadores pueden unirse o enfrentarse directamente. Un editor de misiones integrado amplía la rejugabilidad al permitir crear y compartir escenarios propios tanto para un jugador como para multijugador.
La conexión multijugador se realiza actualmente mediante LAN, IP directa o servicios de terceros como GameRanger, tras el cierre de la infraestructura de emparejamiento anterior.
Contexto histórico y facciones
El jugador dirige fuerzas aliadas, alemanas o soviéticas, cada una equipada con armas, vehículos e infantería fieles a la época que reflejan diferencias doctrinales reales. Las unidades aliadas destacan por su flexibilidad combinada, las alemanas por su blindaje y capacidad defensiva, y las soviéticas por el uso masivo de infantería apoyada por artillería pesada. Las campañas abarcan enfrentamientos clave de 1944-1945 en mapas que recrean desde ruinas urbanas hasta campo abierto, donde la línea de visión y la elevación resultan decisivas.
El realismo se extiende a detalles como el manejo de armas, el rendimiento de los vehículos y el comportamiento de los soldados heridos o bajo fuego. No hay secuencias guionizadas que determinen el resultado: cada enfrentamiento evoluciona según las decisiones del jugador y los cambios en el entorno.
¿Merece la pena jugarlo?
Faces of War mantiene una valoración Muy positiva en más de mil reseñas de Steam, donde los jugadores destacan su profundidad táctica y los entornos destructibles. Las campañas para un jugador y las escaramuzas ofrecen un valor constante para quienes buscan un mando deliberado y cercano en un escenario de la Segunda Guerra Mundial. El multijugador sigue siendo viable mediante conexiones directas o herramientas comunitarias, aunque carece de emparejamiento moderno y requiere coordinación fuera del cliente del juego.
El título resulta ideal para aficionados a las tácticas realistas en tiempo real que valoran el control reflexivo de unidades y la interacción con el entorno por encima de la acción frenética o la construcción de bases a gran escala. Su antigüedad se nota en la interfaz y los gráficos, pero los sistemas subyacentes siguen vigentes para quienes buscan una experiencia sin guion y basada en la física. Quienes estén interesados en la saga Men of War encontrarán en este título un punto de partida sólido para comprender los fundamentos de la serie.