Enemy Front es un shooter en primera persona ambientado en la Segunda Guerra Mundial en el que encarnas al agente estadounidense Robert Hawkins. Junto a los combatientes de la resistencia, recorre la Europa ocupada para sabotear las operaciones nazis mediante distintas tácticas de combate.
Gameplay
El juego se desarrolla en amplios escenarios abiertos situados en Francia, Alemania, Noruega y Varsovia durante el levantamiento. En lugar de seguir rutas fijas, cada misión permite elegir el estilo de aproximación preferido. Los enfrentamientos rápidos, los disparos a larga distancia, el sigilo en espacios cerrados y el sabotaje siguen siendo opciones viables en la mayoría de los puntos, lo que favorece la experimentación en partidas repetidas.
El arsenal incluye armas auténticas de la época: pistolas, subfusiles, fusiles de asalto y rifles de francotirador. Entre las herramientas más características de la resistencia destacan la Sten, la pistola silenciada Welrod y el SMG Lightning, que ofrecen alternativas para un juego más discreto o especializado. Los entornos cuentan con elementos destructibles que modifican las líneas de visión y generan nueva cobertura, mientras que la IA enemiga responde al ruido, al movimiento y a la posición del jugador para mantener los combates dinámicos.
El reconocimiento resulta clave antes de entrar en acción. Es posible explorar posiciones, colocar explosivos para desviar patrullas y preparar emboscadas contra fuerzas superiores. La campaña dura alrededor de diez horas y prioriza la libertad frente a las secuencias guionizadas, aunque algunas secciones dirigen al jugador hacia objetivos concretos.
Modos de juego
La experiencia principal reside en la campaña para un jugador, que transcurre en distintos frentes europeos con objetivos adaptables a diferentes estilos tácticos. Varios niveles permiten retroceder y tomar rutas alternativas, lo que amplía las posibilidades estratégicas en intentos posteriores.
El multijugador admite hasta doce jugadores en partidas en línea. Los modos disponibles son Deathmatch, Team Deathmatch y Radio Transmission, una variante de captura de puntos con reglas adicionales. Los mapas tienen un tamaño moderado y varios niveles, aunque su número es limitado en comparación con el contenido de la campaña.
Ambientación y atmósfera
La acción se desarrolla en escenarios inspirados en operaciones reales de la resistencia. El jugador se desplaza entre calles urbanas, zonas rurales e instalaciones industriales mientras coordina acciones con combatientes locales. El título refleja la magnitud de la ocupación nazi y las tácticas improvisadas de los grupos de resistencia, todo ello representado con el motor CryEngine, que resalta los detalles de los entornos europeos y los objetos interactivos.
¿Merece la pena jugarlo?
Enemy Front está dirigido a quienes buscan un shooter de la Segunda Guerra Mundial no lineal que premie la planificación y las distintas aproximaciones frente al diseño de pasillos. La campaña ofrece variedad gracias a la combinación de francotirador, sigilo y acción directa, respaldada por un arsenal sólido y entornos destructibles. El multijugador funciona como opción secundaria con modos básicos que cumplen su función, aunque carecen de profundidad y actualizaciones continuas.
La recepción general es mixta: muchos destacan elementos anticuados y problemas técnicos puntuales, pero también valoran la libertad de los niveles. Quienes busquen una experiencia para un jugador breve y centrada en la toma de decisiones de mediados de la década de 2010 encontrarán aquí su mayor atractivo, sobre todo si aprecian los títulos clásicos de CryEngine o las campañas centradas en la resistencia. Los jugadores más exigentes con la pulcritud técnica pueden preferir alternativas más modernas, salvo que la combinación de niveles abiertos y mecánicas de sabotaje sea exactamente lo que buscan.