Dragonkin: The Banished es un action RPG ambientado en un mundo de fantasía corrompido, invadido por criaturas nacidas de dragones. El ciclo principal consiste en elegir entre cuatro clases de héroes, abrirte paso entre zonas infestadas de enemigos, recoger botín para mejorar mediante un sistema modular de habilidades y regresar a una ciudad central que crece según tu progreso. El combate se basa en ataques rápidos y precisos contra hordas y enemigos más fuertes, con la ayuda ocasional de un pequeño dragón compañero.
Gameplay
El juego presenta un combate isométrico en tiempo real en el que controlas a uno de cuatro héroes diferenciados. El Caballero y el Bárbaro destacan en el cuerpo a cuerpo, mientras que el Oráculo y el Rastreador se especializan en ataques y utilidades a distancia. Cada clase cuenta con habilidades exclusivas que evolucionan con el avance. El elemento más destacado es la Ancestral Grid, una cuadrícula hexagonal donde se colocan las habilidades obtenidas como botín junto a distintos modificadores. La posición importa, ya que las habilidades interactúan según su ubicación relativa, lo que genera numerosas combinaciones sin depender de árboles de habilidades lineales.
El progreso también está ligado a la Ciudad de Montescail, un centro que se mejora mediante decisiones y descubrimientos. Estas mejoras desbloquean nuevos servicios, equipo y mejoras de personaje que repercuten directamente en el combate. Un Wyrmling acompaña al héroe y aporta pequeños elementos tácticos durante los encuentros. El bucle combina la exploración de zonas divididas, la granja de enemigos para ganar experiencia y objetos, y la personalización estratégica que premia la experimentación con el sistema de cuadrícula.
Game Modes
Puedes jugar la campaña completa en solitario o con otros jugadores. El cooperativo online admite hasta cuatro participantes y permite compartir toda la aventura, desde la llegada inicial a la ciudad hasta las actividades posteriores. También está disponible el cooperativo local en pantalla dividida para grupos más reducidos. El contenido de endgame se centra en los Hunting Maps, mapas repetibles que introducen enemigos poderosos con modificadores variables para mantener la variedad y ofrecer recompensas significativas. Estas actividades amplían los sistemas de combate y construcción en lugar de añadir estructuras completamente nuevas.
Key Mechanics and Progression
El botín impulsa el avance, ya que las habilidades y modificadores se integran directamente en la Ancestral Grid para generar picos de poder personalizados. El equipo del personaje, el Wyrmling y las mejoras de la ciudad crecen junto a las decisiones del jugador, fomentando repeticiones para optimizar configuraciones. El sistema evita clases rígidas más allá de la selección inicial del héroe y prioriza combinaciones flexibles adaptadas a distintos estilos de juego. Las opciones de dificultad permiten ajustar el desafío, aunque algunos jugadores señalan la necesidad de mayor profundidad mecánica en fases avanzadas para mantener el interés a largo plazo.
Is It Worth Playing?
Dragonkin: The Banished ofrece una base sólida para quienes buscan action RPGs con experimentación de builds y sesiones cooperativas. El combate fluido y la innovadora Ancestral Grid destacan como puntos fuertes, proporcionando una progresión y personalización satisfactorias que lo diferencian de propuestas más lineales del género. El desarrollo de la ciudad añade una sensación constante de avance más allá de los personajes individuales. Las opiniones destacan el bucle principal atractivo y la presentación visual, aunque la narrativa y el doblaje reciben críticas por sentirse poco desarrollados. El juego alcanzó su lanzamiento completo tras un periodo en Early Access durante el que se refinaron sistemas y se añadieron funciones de endgame como los Hunting Maps. Está dirigido a jugadores que buscan una experiencia hack-and-slash cooperativa con builds modulares, especialmente quienes estén dispuestos a invertir tiempo en optimizar la cuadrícula y las mejoras del hub. Quienes prioricen la profundidad narrativa o una presentación pulida pueden encontrarlo menos atractivo.