Broken Lines es un RPG táctico centrado en la historia que transcurre en una versión alternativa de la Segunda Guerra Mundial. El jugador dirige a un pequeño escuadrón que, tras un aterrizaje forzoso en territorio enemigo del este de Europa, debe abrirse paso entre las líneas hostiles para alcanzar la zona segura. El título pone el acento en la planificación, la coordinación del grupo y las consecuencias de las decisiones tomadas bajo presión.
Gameplay
El combate sigue un sistema WeGo: durante la fase de planificación se dan órdenes a toda la unidad y, a continuación, todas las acciones se ejecutan de forma simultánea. Esta mecánica genera momentos de tensión, ya que los movimientos y ataques se resuelven al mismo tiempo. Cada soldado cumple un rol específico -combate cuerpo a cuerpo, tirador de largo alcance, etc.- y la posición resulta determinante para aprovechar la cobertura y los flanqueos.
La trama avanza a través de una serie de misiones en las que las decisiones afectan a las relaciones entre personajes, a los recursos disponibles y al rumbo general de la historia. Las consecuencias permanentes para los miembros del escuadrón otorgan peso a cada enfrentamiento, ya que las bajas y los cambios de estado mental se arrastran a las siguientes fases. En la expansión The Dead and the Drunk, enemigos no-muertos se suman al campo de batalla y convierten los combates en conflictos a tres bandas que el jugador puede manipular atrayendo hordas de zombis hacia las fuerzas enemigas.
La expansión incorpora mecánicas de consumo de alcohol que otorgan mejoras temporales a cambio de un mayor riesgo. Los elementos ocultistas introducen nuevos tipos de enemigos y jefes que exigen tácticas distintas a las de un tiroteo convencional.
Modos de juego
La experiencia principal se centra en una campaña para un solo jugador que se ramifica según las decisiones del usuario. Las distintas rutas conducen a múltiples finales, lo que incentiva repetir la partida para descubrir desenlaces alternativos. El contenido de la expansión se integra directamente en esta estructura, añadiendo amenazas sobrenaturales y nuevos objetivos sin crear modos independientes.
No existen opciones de multijugador competitivo ni cooperativo. Toda la partida gira en torno a la gestión del escuadrón a lo largo de la historia principal y su expansión, con modificadores de dificultad disponibles desde el inicio para ajustar el nivel de desafío.
Narrativa y ambientación
El escenario de historia alternativa sitúa al escuadrón en una región devastada por la guerra, llena de dilemas morales y alianzas cambiantes. Sin apoyo externo, el jugador debe buscar suministros y tomar decisiones difíciles que influyen en cómo cada soldado afronta el estrés del combate continuo. La expansión añade misterios ocultistas a esta base, obligando al grupo a enfrentarse tanto a enemigos humanos como a amenazas reanimadas mientras investiga el origen del brote sobrenatural.
¿Merece la pena jugarlo?
Broken Lines resulta ideal para quienes buscan un RPG táctico con fuerte componente narrativo y elecciones significativas. El sistema de resolución simultánea premia la previsión y la capacidad de adaptación, mientras que la campaña ramificada ofrece rejugabilidad gracias a sus múltiples finales. La expansión amplía el alcance con encuentros de zombis y nuevas mecánicas que refrescan la experiencia sin complicarla en exceso.
La recepción ha sido mayoritariamente positiva entre los aficionados a la estrategia de escuadras y a las decisiones éticas bajo fuego. El juego sigue disponible en PC con todo el contenido de la expansión incluido, lo que lo convierte en un paquete completo para los seguidores del género que buscan una experiencia autoconclusiva y centrada en la historia, sin elementos de servicio en vivo.