Banners of Ruin es un RPG de estrategia para un solo jugador que fusiona la construcción de mazos roguelike con combates por turnos basados en cartas. El jugador forma un grupo de personajes antropomórficos para infiltrarse en la ciudad de Dawn's Point y enfrentarse a la Casa Ender. La experiencia se centra en crear y perfeccionar un mazo de cartas mientras se avanza por una serie de encuentros y batallas en múltiples partidas.
Gameplay
El sistema combina la gestión del grupo con la construcción de mazos en un universo fantástico habitado por razas animales. Cada partida comienza con un mazo reducido que se amplía al saquear cartas, comprarlas a mercaderes o desbloquear nuevas opciones mediante progresión permanente. Hasta seis personajes pueden unirse al grupo, procedentes de seis razas diferentes, cada una con su propio repertorio de cartas y habilidades pasivas. Entre ellas se encuentran castores, osos, lobos, comadrejas, ratones y liebres.
Los personajes suben de nivel durante las partidas para acceder a cartas de talento y pasivas potentes que modifican las estrategias de combate. Las armas y armaduras que se encuentran en el camino añaden efectos y habilidades adicionales al grupo. Los combates se desarrollan mediante cartas en turnos contra enemigos con comportamientos de IA variados que aumentan su dificultad. Un mapa basado en cartas permite elegir rutas por la ciudad, mientras que los encuentros aleatorios ofrecen decisiones que pueden aportar beneficios o penalizaciones, a veces obligando a tomar decisiones moralmente comprometidas.
Cuando se pierde una partida se obtienen fichas que desbloquean de forma permanente cartas y pasivas adicionales para futuros intentos. Esta metaprogressión fomenta las repeticiones, ya que el jugador puede perfeccionar su estrategia para llegar hasta el Capitán de la Guardia.
Modos de juego
Banners of Ruin ofrece una única experiencia principal centrada en partidas roguelike a través de la ciudad de Dawn's Point. Cada intento constituye una campaña independiente en la que el jugador recorre las calles, participa en combates y administra recursos hasta alcanzar el éxito o la derrota. La estructura prioriza la rejugabilidad mediante elementos procedurales en los encuentros y el creciente catálogo de cartas que se desbloquea entre partidas.
No existen modos separados como supervivencia infinita o juego competitivo. Toda la actividad se desarrolla dentro de estas campañas roguelike con narrativa que combinan decisiones de exploración con combates de dificultad creciente.
Composición del grupo y progresión
La composición del grupo resulta fundamental, ya que las distintas combinaciones raciales modifican las cartas y pasivas disponibles. El jugador puede experimentar con mezclas que complementen las estrategias de mazo, como emparejar osos resistentes con comadrejas ágiles. Subir de nivel a los miembros individuales desbloquea talentos que pueden inclinar el resultado de los combates, mientras que el equipamiento proporciona ventajas situacionales.
El sistema de progresión recompensa la perseverancia. Las fichas obtenidas en partidas fallidas amplían la biblioteca compartida de cartas, permitiendo que surjan nuevas construcciones con el tiempo. Esto genera un ciclo en el que las primeras partidas enseñan las mecánicas y las posteriores ponen a prueba grupos optimizados contra enemigos más exigentes.
¿Merece la pena jugarlo?
Banners of Ruin está dirigido a jugadores que disfrutan de los roguelike de construcción de mazos con gestión de grupo y combates por turnos. Su recepción «Mayormente positiva» en Steam, con un 78 % de valoraciones positivas de más de 1 200 reseñas en inglés, refleja el aprecio por el arte, la atmósfera y los desbloqueos constantes que mantienen el interés a lo largo de las partidas. Las reseñas más recientes muestran opiniones más variadas, citando a menudo una progresión más lenta o problemas de equilibrio.
El juego se lanzó en versión completa en 2021 tras su acceso anticipado y sigue disponible como título terminado con algo de contenido adicional de héroes. Quienes busquen un RPG de estrategia para un solo jugador centrado en personajes con temática animal y decisiones basadas en cartas encontrarán aquí una opción sólida, especialmente si valoran la experimentación con sinergias de grupo por encima de picos de dificultad elevados. Los aficionados a títulos similares pueden apreciar sus sistemas accesibles pero profundos sin necesidad de conocer sagas anteriores.