Asterigos: Curse of the Stars es un RPG de acción que pone al jugador en la piel de Hilda, guerrera de la Northwind Legion. La historia la lleva hasta la ciudad maldita de Aphes en busca de su padre desaparecido, al tiempo que investiga el origen de la maldición que pesa sobre ella. El juego transcurre en un universo de fantasía épica donde la exploración de zonas interconectadas se combina con combates inspirados en el estilo soulslike, aunque con un ritmo más ágil.
Gameplay
El sistema de combate permite cambiar entre dos armas equipadas en cualquier momento para adaptarse a cada situación. Existen seis tipos de armas: espada y escudo para la defensa, espadas dobles para la velocidad, lanza para el alcance, martillo para los golpes pesados, bastón para ataques mágicos a distancia y brazaletes mágicos para habilidades especiales. Esta variedad invita a experimentar durante los enfrentamientos contra los más de 60 tipos de enemigos que pueblan el mundo.
La exploración constituye otro pilar fundamental. El jugador recorre Aphes y sus alrededores, desde calles concurridas y alcantarillas hasta bosques y grietas cristalinas, todo ello con una estética inspirada en la arquitectura griega y romana clásica. Los caminos ocultos y secretos recompensan la curiosidad, mientras que los más de 100 coleccionables se integran en misiones secundarias que amplían la historia principal.
El avance de la trama depende de las decisiones del jugador, que modifican el desarrollo de los acontecimientos. Hilda anota sus hallazgos en un diario personal que se actualiza con dibujos y notas, complementado por conversaciones, documentos y secuencias cinemáticas que revelan el pasado de la ciudad y su maldición.
Modos de juego
New Game+ permite continuar con el progreso tras completar la historia principal y enfrentarse a desafíos más exigentes. Este modo favorece el perfeccionamiento del estilo de combate y la exploración adicional de Aphes.
Gauntlet of the Stars es un modo de enfrentamientos contra jefes en el que se ponen a prueba las habilidades contra los 22 jefes únicos de la historia principal y las misiones secundarias. Cada uno presenta mecánicas distintas que requieren precisión en los tiempos y combinaciones de armas específicas.
Las misiones secundarias forman parte integral de la experiencia y ofrecen objetivos adicionales que profundizan en el mundo sin necesidad de modos separados. Estas actividades contribuyen al progreso general junto con el avance de la historia principal.
Historia y mundo
La narrativa sigue la búsqueda personal de Hilda y se extiende hacia el misterio que rodea a Aphes. Cada decisión influye en el desarrollo de los acontecimientos y abre caminos distintos, revelando detalles sobre el pasado de la ciudad. El escenario destaca por su atmósfera, con entornos detallados que contrastan belleza y peligro.
Elementos como diarios y documentos encontrados reconstruyen el trasfondo de forma progresiva. Este enfoque mantiene el énfasis en el descubrimiento en lugar de exposiciones directas, en línea con la importancia que el juego otorga a las decisiones del jugador tanto en combate como en la trama.
¿Merece la pena jugarlo?
Asterigos: Curse of the Stars está dirigido a quienes buscan un RPG de acción que equilibre combates medidos con exploración abierta. El cambio de armas y los mapas interconectados aportan variedad entre sesiones, mientras que la historia influida por las decisiones añade rejugabilidad a través de New Game+ y el modo Gauntlet of the Stars.
Quienes prefieren experiencias para un solo jugador con sistemas de progresión claros encontrarán profundidad en los más de 60 enemigos y los 22 jefes. Las influencias soulslike más ligeras hacen que los combates sean accesibles pero exigentes, sobre todo al combinar opciones a distancia y cuerpo a cuerpo sobre la marcha.
El juego ofrece un paquete completo para los aficionados a las aventuras narrativas en escenarios de fantasía muy detallados. Su enfoque en el viaje personal y la narración ambiental proporciona una experiencia autosuficiente sin depender de actualizaciones continuas ni elementos externos.