Rising Storm 2: Vietnam es un shooter en primera persona que sitúa a los jugadores en grandes batallas multijugador ambientadas en la guerra de Vietnam. El título destaca por su combate realista en distintos tipos de terreno y permite enfrentamientos de hasta 64 participantes divididos entre ambos bandos. Combina decisiones tácticas con tiroteos directos, utilizando armamento auténtico e interacciones con el entorno para generar encuentros intensos. Los jugadores eligen entre varias facciones que representan a las fuerzas norvietnamitas y survietnamitas junto a sus aliados, cada una con armas y vehículos propios de la época.
Gameplay
Las partidas giran en torno al juego coordinado en escuadras y la puntería individual en escenarios que incluyen jungla densa, campos abiertos y zonas urbanas. El combate de infantería constituye el núcleo de la experiencia, complementado por herramientas como minas, trampas y redes de túneles que facilitan flanqueos y emboscadas. Los comandantes dirigen la artillería y otros recursos, mientras los pilotos de helicópteros proporcionan transporte y apoyo de fuego con modelos como el Huey y el Cobra. El manejo de las armas exige controlar el retroceso y los tiempos de recarga, premiando a quienes dominan las distintas armas del período. Entre las facciones se encuentran el Ejército y los Marines de EE.UU., las fuerzas australianas y el ARVN frente al PAVN y las unidades del NLF, cada una con equipamiento específico que determina su alcance y función en combate.
La asimetría se manifiesta en las diferencias de equipo y movilidad, como el acceso a túneles para ciertos equipos. La personalización de personajes incluye uniformes y variantes de equipamiento fieles a la apariencia histórica de cada bando. Los aspectos de simulación abarcan la gestión de munición y las oleadas de refuerzos, que condicionan cómo avanzan o defienden las posiciones los escuadras a lo largo de cada ronda.
Modos de juego
Territories exige que un equipo capture una serie de objetivos mientras el otro los defiende, intercambiando roles entre rondas. El éxito depende de avanzar por el mapa en fases, a menudo con tiempo limitado y respawns restringidos. Supremacy plantea múltiples objetivos repartidos por el campo de batalla, donde los equipos suman puntos manteniendo el control y disputando zonas al mismo tiempo. Este modo permite cambios fluidos de dominio y recompensa la presencia constante en puntos clave.
Skirmish reduce la escala para grupos más pequeños en mapas compactos con menos objetivos, priorizando rondas rápidas y enfrentamientos directos. El modo campaña permite que grupos numerosos participen en batallas enlazadas que registran la conquista de territorios a través de varios mapas, incorporando progresión a la experiencia general. Estos formatos se adaptan a distintos tamaños de grupo y estilos de juego, manteniendo el énfasis en el trabajo en equipo y el conocimiento del mapa.
Comunidad y actualizaciones
El juego sigue recibiendo mejoras de calidad de vida que optimizan la comunicación por voz y corrigen exploits, manteniendo las partidas operativas años después de su lanzamiento. El chat de proximidad facilita la coordinación durante avances intensos o defensas. La variedad de mapas supera las veinte versiones oficiales, con incorporaciones continuas que amplían los escenarios disponibles para partidas repetidas.
La comunidad destaca el equilibrio entre balística realista y controles accesibles, señalando que las partidas recompensan la comunicación sin requerir configuraciones complejas. El formato multijugador masivo brilla en salas completas de 64 jugadores, donde la estrategia surge de la combinación de infantería, vehículos y elementos de apoyo.
¿Merece la pena jugarlo?
Las reseñas en las principales plataformas califican la experiencia como Muy positiva, con miles de jugadores que destacan la mecánica de trabajo en equipo y el realismo del sonido de las armas como elementos destacados. El título sigue recibiendo actualizaciones periódicas que mantienen la actividad de los servidores y refinan los sistemas existentes. Está dirigido a quienes buscan acción multijugador a gran escala con profundidad estratégica en lugar de combates arcade rápidos. Disponible en PC, resulta accesible para nuevos jugadores interesados en simulaciones de guerra histórica que priorizan la autenticidad de las facciones y el juego orientado a objetivos. Quienes valoran las partidas coordinadas por encima de la progresión individual encontrarán una experiencia constante en sus modos y facciones.