Ravenswatch es un juego de acción roguelike visto desde arriba en el que los jugadores controlan héroes reinventados de cuentos y leyendas clásicas. Deben enfrentarse a hordas de criaturas de pesadilla que surgen de una fuerza invasora conocida como la Pesadilla. Combina combate en tiempo real con mecánicas de progresión roguelike, tanto en solitario como en cooperativo online para un máximo de cuatro jugadores. Cada partida se desarrolla en mapas generados al azar y con un ciclo de día y noche, mientras los héroes recolectan recursos y poder durante un número limitado de días y noches para hacer frente a amenazas cada vez mayores.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en recorrer entornos generados de forma procedural, llenos de enemigos y objetivos. Los jugadores eligen entre un elenco de nueve héroes distintos, cada uno con habilidades y estilos de juego únicos que modifican el desarrollo del combate. Algunos personajes cambian de forma o desbloquean nuevas opciones cuando el día da paso a la noche. El combate se basa en el timing, el posicionamiento y la combinación de habilidades contra oleadas de adversarios, mientras que la exploración proporciona mejoras, objetos y Fragmentos de Sueño que se usan para aumentar el poder a través del Sandman.
La progresión se desarrolla en tres días y tres noches por partida. Durante ese tiempo, los equipos o jugadores en solitario deben limpiar zonas, completar actividades y ganar fuerza antes de enfrentarse a enemigos más poderosos. El sistema premia la gestión cuidadosa de recursos y la adaptación al entorno cambiante, con eventos y enemigos colocados de forma aleatoria que mantienen cada sesión diferente.
Modos de juego
Las partidas estándar se juegan en uno de los cuatro niveles de dificultad, que ajustan la fuerza de los enemigos y modifican los parámetros de la partida. Las opciones personalizadas permiten modificar las reglas para cambiar el ritmo o añadir retos, como comportamientos enemigos alterados o disponibilidad de recursos. Estos modos admiten tanto partidas en solitario como cooperativas coordinadas, donde el trabajo en equipo resulta clave para superar grupos numerosos de adversarios.
La generación aleatoria de mapas garantiza que ninguna partida tenga el mismo diseño, incorporando actividades y ubicaciones de enemigos variadas. Esta estructura fomenta las repeticiones para probar distintos héroes y combinaciones de equipamiento mientras se avanza en la campaña principal.
Héroes y progresión
El elenco de héroes se inspira en el folclore con interpretaciones retorcidas. Entre ellos hay un bardo que empuña una flauta mágica, un guerrero envuelto en llamas, una reina que controla el hielo, un legendario rey mono y un personaje enmascarado especializado en combate cuerpo a cuerpo. Otros incorporan mecánicas de licantropía que se activan de noche y otros giros característicos. Cada uno ofrece movimientos, ataques y sinergias distintos que cambian la forma de abordar los encuentros y las composiciones de equipo en cooperativo.
Las mejoras y objetos recogidos durante las partidas permiten personalizar aún más estas habilidades. El objetivo es crear equipamientos efectivos que aprovechen las fortalezas del héroe elegido y se adapten al mapa y a los tipos de enemigos encontrados.
¿Merece la pena jugarlo?
Las opiniones de los jugadores destacan el atractivo del cooperativo y la presentación visual, con reseñas generales en Steam calificadas como Muy positivas entre miles de valoraciones y reseñas recientes mayoritariamente positivas. El juego resulta ideal para aficionados a los títulos de acción roguelike que buscan variedad de personajes y progresión por sesiones. El modo en solitario funciona, aunque presenta mayor dificultad que las partidas en grupo. El soporte continuo mediante actualizaciones mantiene la experiencia actualizada, convirtiéndolo en una opción sólida para quienes buscan combates repetibles en vista superior con temas de cuentos de hadas y opciones cooperativas.