Pathfinder: Kingmaker - Beneath The Stolen Lands es una expansión de rol que incorpora una experiencia de mazmorra dedicada al título principal de Pathfinder: Kingmaker en PC. Su enfoque se centra en el combate por grupos y la exploración dentro de un extenso entorno subterráneo de estructura procedural conocido como las Profundidades Tenebrosas.
Gameplay
El ciclo principal consiste en formar un grupo de aventureros y descender por niveles sucesivos repletos de enemigos, trampas y botín. Los combates siguen el sistema de reglas de Pathfinder, donde la posición táctica, el uso de habilidades y la coordinación del grupo resultan determinantes en los encuentros por turnos. Los jugadores deben administrar recursos como hechizos y curación mientras se adaptan a amenazas como criaturas que dañan características o enjambres que exigen estrategias específicas.
La creación de personajes permite elegir entre todas las clases y arquetipos de Pathfinder, ofreciendo una amplia personalización de builds antes de cada incursión. Cuando sea necesario, se pueden contratar mercenarios para completar el grupo. El sistema favorece la experimentación constante, ya que cada descenso funciona como un campo de pruebas para distintas combinaciones de dotes, hechizos y equipo.
La exploración transcurre por distribuciones aleatorias que incluyen santuarios con beneficios temporales. El avance depende de una gestión cuidadosa de la salud y las habilidades del grupo, pues los encuentros pueden intensificarse rápidamente en las secciones más profundas.
Modos de juego
El contenido se puede acceder de dos formas diferentes. La primera es un modo independiente que se inicia desde el menú principal, donde se crea un grupo completamente nuevo y se emprende un descenso infinito sin conexión con ninguna historia principal. En esta versión se generan nuevos pisos en cada intento y se prioriza la repetición de partidas.
La segunda opción se integra en la campaña principal. Tras recibir una invitación de un dragón plateado protector, el jugador accede a una versión fija de la mazmorra con su personaje y compañeros ya establecidos. Este diseño predefinido ofrece un único camino estructurado en lugar de una generación completamente aleatoria.
Ambos modos comparten los mismos sistemas de combate y exploración, aunque difieren en la flexibilidad del grupo y la generación de niveles.
Progresión y rejugabilidad
Una derrota en combate no elimina el progreso de forma definitiva. En su lugar, desbloquea beneficios adicionales y amplía el inventario disponible para los siguientes intentos. El stock de los comerciantes aumenta según la profundidad máxima alcanzada en todas las partidas anteriores, fomentando una participación prolongada en la mazmorra.
Los espacios de equipo y las opciones de equipamiento se expanden con cada partida, recompensando la persistencia. Al no existir un final fijo, el jugador decide cuándo detenerse, ya sea por agotamiento o por desafíos insuperables. Esta estructura permite perfeccionar personajes de forma continua sin presiones temporales externas.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción de la expansión es mixta, con aproximadamente un 60 % de reseñas positivas de usuarios en su plataforma principal de distribución. Quienes aprecian la mecánica de combate subyacente suelen valorar el formato centrado en la mazmorra, que elimina la gestión del reino presente en el juego base y permite probar builds sin interrupciones.
El contenido resulta adecuado para jugadores familiarizados con la complejidad de las reglas de Pathfinder y que prefieren enfrentamientos de combate repetidos antes que una progresión guiada por la historia. Ofrece un espacio independiente para experimentar con mecánicas que puede complementar o funcionar al margen de la campaña principal. Su disponibilidad se limita a la versión original de PC, sin actualizaciones de temporada ni expansiones adicionales confirmadas desde su lanzamiento.