Ghostrunner es un slasher en primera persona de alto nivel que fusiona parkour preciso con combates cuerpo a cuerpo de un solo golpe en una megaciudad cyberpunk. El jugador controla a Jack, un ninja cibernético, mientras asciende por Dharma Tower desde sus niveles inferiores para enfrentarse al Keymaster. La experiencia se centra en velocidad, precisión y movimiento constante, sin depender de disparos ni gestión de recursos.
Jugabilidad
El ciclo principal consiste en encadenar habilidades de movimiento para recorrer niveles lineales llenos de enemigos y peligros ambientales. El parkour se basa en correr por paredes, ganchos, deslizamientos, dashes y saltos en el aire. El sensory boost activa una breve ralentización que permite cambiar de dirección en pleno vuelo y acercarse rápidamente a los enemigos. Tanto el jugador como la mayoría de enemigos mueren de un solo golpe, por lo que cada encuentro exige posicionamiento y sincronización.
El combate está integrado al movimiento. Con la espada se pueden desviar proyectiles de vuelta a los atacantes y usar habilidades especiales que se desbloquean durante la partida: dash hacia delante, onda expansiva, proyectil a distancia y control temporal de enemigos. Un sistema de mejoras permite equipar mejoras para habilidades, movimiento y efectos pasivos, aunque el espacio es limitado y las elecciones influyen en el estilo de juego.
Los niveles se dividen en segmentos cortos con checkpoints que invitan a repetirlos. Cada sección pone a prueba los reflejos en pasillos estrechos, arenas abiertas y ascensos verticales. El diseño prioriza la ejecución por encima de la exploración o el backtracking.
Modos de juego
Ghostrunner ofrece su contenido a través de una campaña para un solo jugador estructurada en misiones consecutivas. No incluye multijugador ni cooperativo. Actualizaciones posteriores añadieron opciones como configuraciones de asistencia con más ralentización o golpes extra, además de desafíos contrarreloj para quienes buscan objetivos adicionales tras completar la historia.
La forma principal de jugar sigue siendo la campaña estándar, donde el avance depende directamente de dominar los sistemas de movimiento y combate a lo largo de las plantas de la torre.
Ambientación
La historia transcurre en un mundo cyberpunk sombrío donde un cataclismo ha convertido Dharma Tower en el último refugio de la humanidad. Los recursos escasean y el Keymaster mantiene el control mediante la fuerza. El entorno combina interiores iluminados con neón, maquinaria industrial y arquitectura vertical que favorece el movimiento rápido. Tanto el apartado visual como el sonoro refuerzan el tono futurista y de alto riesgo sin depender de cinemáticas largas.
¿Merece la pena?
Ghostrunner está pensado para quienes disfrutan de los plataformas de precisión y los juegos de acción exigentes donde el fallo ayuda a aprender patrones con rapidez. Su campaña corta y el sistema de checkpoints lo hacen ideal para sesiones concentradas, mientras que los combates de un solo golpe generan tensión constante. La recepción destaca el flujo satisfactorio del combate y el diseño de niveles para quienes superan los primeros picos de dificultad.
El artbook digital incluido añade 21 páginas de ilustraciones que muestran el estilo visual y los detalles del mundo. Esta combinación atrae tanto a quienes buscan mecánicas como a quienes valoran el aspecto artístico del entorno cyberpunk. Quienes prefieren experiencias más accesibles o contenido multijugador pueden encontrar el núcleo de juego demasiado limitado, pero sigue siendo una opción sólida para aficionados a la acción en solitario que valoran la profundidad mecánica por encima de la variedad de contenido.