SOLITAIRE.EXE es un juego indie de estrategia y casual para un solo jugador en PC que transforma el Klondike clásico en una experiencia roguelike ambientada en una oficina corporativa de 1998. El jugador encarna a un empleado del turno de noche que debe cumplir objetivos de nómina mediante el juego de cartas, mientras lidia con multiplicadores, plugins y evaluaciones de rendimiento que modifican las reglas en cada jornada.
Gameplay
El bucle principal consiste en repartir manos de Klondike cuyo objetivo ya no es solo vaciar la mesa, sino alcanzar una puntuación concreta antes de agotar el mazo. Cada movimiento que envía cartas a casa genera fichas y alimenta una cadena de multiplicador que aumenta las recompensas. Robar del mazo enfría la cadena, por lo que el jugador debe decidir constantemente si cobrar los puntos o arriesgarse a subir más el multiplicador.
Entre turnos, los jugadores gastan la nómina obtenida en el proveedor de plugins para adquirir programas en disquetes. Estos se instalan y alteran las reglas de puntuación, por ejemplo multiplicando las cadenas al completar palos o triplicando los movimientos tras un reciclaje. Con 56 plugins disponibles, entre ellos siete legendarios que nunca se ponen a la venta, además de sellos de cartas, consumibles y barajas especiales, cada partida invita a experimentar combinaciones potentes que pueden generar pagos de seis cifras en un solo turno.
La estética de Windows 98 está presente en todo momento: un escritorio funcional con secuencias de arranque BIOS, anuncios emergentes con jingles MIDI, una papelera operativa y pantallas azules que ponen fin a la partida. Una banda sonora reactiva que abarca 38 géneros electrónicos aumenta la intensidad a medida que crecen las cadenas y baja cuando se cumplen los objetivos. Las cartas acumulan marcas con el tiempo y el juego mantiene un expediente de personal para cada una a lo largo de las partidas.
Modos de juego
Las jornadas se desarrollan en nueve repartos semanales, y cada tercera noche llega una evaluación de rendimiento que actúa como encuentro de jefe. Estas evaluaciones introducen cambios de reglas como anular corazones o limitar cadenas, y superarlas desbloquea recompensas y asciende el rango corporativo. Veinte evaluaciones aparecen a lo largo de una partida completa, cada una alterando los sistemas de puntuación de forma distinta.
Los jugadores inician la semana desde distintos archivos del sistema que modifican las condiciones iniciales antes del primer reparto, con opciones como prohibir el reciclaje, reducir el tamaño del mazo haciendo que los dieces actúen como reyes, limitar las cadenas a la mitad, salarios solo por bonus o semanas de crunch extendidas. Hay turnos diarios y semanales con semilla fija que ofrecen reinicios frescos, mientras que el desafío de nueve evaluaciones proporciona una secuencia estructurada y el modo de horas extras alarga la sesión para quienes buscan partidas más largas.
El modo sucesión permite restaurar el informe de un turno inacabado del empleado anterior, adoptando su semilla exacta, evaluaciones y mano final para completar la partida tal como quedó. Ascender por los ocho rangos corporativos en todas las partidas desbloquea contratos adicionales, dorsos de cartas y expedientes redactados que amplían la capa narrativa sin modificar las reglas básicas del solitario.
Atmósfera y presentación
El juego genera tensión a través de su interfaz diegética en lugar de amenazas externas. Mensajes del conserje a través del chat de oficina advierten sobre anomalías como la máquina expendedora o antiguos empleados que destacaron y luego desaparecieron. De vez en cuando un proceso no autorizado ofrece una carta de compasión cuando se agota el mazo, aportando imprevisibilidad sutil. El tono general mezcla el tedio rutinario de la oficina con la satisfacción de las cadenas de alta puntuación, respaldado por el audio reactivo que cambia de género según el ritmo del juego.
Entre las actividades secundarias se incluyen alimentar el terminal, usar las tragaperras o interactuar con mascotas de escritorio que se desbloquean con el juego repetido, todas ellas influyendo en el sistema principal de puntuación sin requerir modos aparte.
¿Merece la pena jugarlo?
Este título está pensado para jugadores que buscan un solitario con capas de progresión y gestión de riesgo. La estructura roguelike hace que ninguna jornada se sienta igual gracias a las combinaciones de plugins, las variaciones de archivos del sistema y los jefes de evaluación que obligan a adaptarse. Quienes aprecian la ambientación y las mecánicas que alteran las reglas encontrarán profundidad al experimentar con los 56 plugins y gestionar el calor de las cadenas a lo largo de múltiples partidas.
El soporte incluye contenido con semilla fija para el juego diario y semanal, además del desafío completo y las opciones de horas extras para sesiones más largas. La ausencia de jumpscares mantiene el foco en la tensión estratégica de cumplir objetivos y crear builds, convirtiéndolo en una buena opción para fans de juegos de cartas reflexivos que premian la planificación cuidadosa por encima de la velocidad.