Serious Sam Classic: The First Encounter es un shooter en primera persona clásico centrado en combates arcade intensos y sin tregua. Lanzado originalmente en 2001, pone al jugador al mando de Sam mientras avanza entre oleadas de enemigos a través de ruinas egipcias y otros escenarios en su persecución de la entidad conocida como Mental.
Gameplay
El núcleo del juego se basa en un movimiento rápido y enfrentamientos constantes en amplios espacios abiertos. Los niveles están llenos de hordas que aparecen en cantidades crecientes, por lo que es necesario reaccionar con rapidez y controlar bien la posición para sobrevivir. El combate se centra en el strafe, el movimiento circular y la gestión de munición contra enemigos que cargan o se abalanzan, sin depender de coberturas ni de una exploración pausada.
Los escenarios recrean entornos del antiguo Egipto con zonas ocultas repartidas por todo el mapa. Más de ochenta secretos recompensan la búsqueda exhaustiva con objetos o ventajas adicionales. La campaña se desarrolla a lo largo de varios niveles que combinan progresión lineal con combates de arena donde los enemigos llegan desde distintas direcciones. Todo culmina en un enfrentamiento final contra un jefe de varias plantas que exige una gran precisión.
El arsenal ofrece una amplia variedad de armas potentes: la escopeta doble para combates cercanos, el lanzacohetes para daños explosivos en área, la ametralladora giratoria para fuego sostenido y el cañón para impactos de gran potencia. Los power-ups repartidos por los niveles proporcionan mejoras temporales para afrontar oleadas especialmente intensas. Los ajustes de dificultad van desde modos accesibles para principiantes hasta retos extremos que exigen movimientos precisos y un control estricto de los recursos.
Modos de juego
La campaña para un jugador constituye la experiencia principal, con una progresión completa a través de los niveles y amenazas cada vez mayores. Las distintas dificultades modifican la cantidad y el comportamiento de los enemigos según el nivel de habilidad.
El modo cooperativo permite hasta dieciséis jugadores en línea o por LAN, de modo que varios participantes pueden completar la campaña juntos. El número de enemigos se adapta a la cantidad de jugadores y existen opciones para ajustar los reapariciones y otros parámetros. El modo pantalla dividida local admite hasta cuatro jugadores tanto en sesiones cooperativas como competitivas en la misma máquina.
Los modos multijugador incluyen Deathmatch, centrado en eliminaciones directas, y Scorematch, que otorga puntos por distintas acciones además de las bajas. Estas opciones competitivas se desarrollan en mapas exclusivos independientes de la campaña.
Diseño de niveles y secretos
Los niveles combinan espacios abiertos pensados para batallas a gran escala con pasillos más estrechos que obligan a combates a corta distancia. El diseño guía al jugador hacia las zonas de combate principales sin eliminar la posibilidad de explorar zonas secundarias. Los secretos suelen requerir retroceder o realizar saltos precisos, lo que añade valor de rejugabilidad sin apartarse del enfoque principal en la acción.
El editor de niveles y las herramientas de modelado incluidas permiten crear contenido personalizado, ampliando la experiencia más allá de la campaña original. El soporte de mods abre aún más posibilidades para que la comunidad desarrolle nuevos mapas y modificaciones.
¿Merece la pena jugarlo?
Este título está dirigido a los aficionados a los shooters en primera persona clásicos que priorizan la acción pura y el volumen de enemigos frente a una narrativa profunda o mecánicas modernas. La campaña mantiene una intensidad constante a lo largo de sus niveles, con un fuerte énfasis en el movimiento y la variedad de armas.
Las opciones multijugador aportan longevidad mediante partidas cooperativas y enfrentamientos competitivos, aunque la experiencia sigue anclada en su origen de 2001. Las opiniones recientes de los jugadores sobre la versión clásica siguen siendo muy positivas, destacando su atractivo duradero para quienes buscan combates directos y de alta intensidad sin capas adicionales de complejidad.
Quienes disfrutan de enfrentamientos frenéticos contra hordas, enemigos icónicos como el Headless Kamikaze o el Sirian Werebull, y el gunplay característico de los FPS clásicos encontrarán aquí un gran valor. El juego funciona correctamente en hardware moderno y representa una excelente puerta de entrada al estilo fundacional de la serie.