Ori and the Blind Forest: Definitive Edition es un juego de acción y plataformas para un solo jugador que pone el acento en el movimiento preciso, la exploración y la progresión de habilidades dentro de un mundo pintado a mano. El jugador controla a Ori, un pequeño espíritu guardián, mientras el bosque de Nibel se enfrenta a la destrucción provocada por una tormenta y una plaga que se extiende. La experiencia combina secuencias de plataformas exigentes con combates ligeros y puzles ambientales, todo ello impulsado por un sistema de habilidades que amplía las opciones de movimiento a medida que se avanza.
Gameplay
El ciclo principal consiste en recorrer zonas interconectadas llenas de peligros, plataformas móviles y coleccionables. Ori comienza con acciones básicas como saltar y un ataque de llama espiritual de corto alcance. A medida que se progresa, se desbloquean nuevas herramientas mediante un árbol de habilidades que se mejora con luz espiritual obtenida de enemigos derrotados y orbes ocultos. Entre las mecánicas clave destacan el impulso al golpear enemigos o proyectiles, los saltos cargados para ganar altura, el planeo manteniendo el agarre y el golpe descendente para romper superficies o aturdir rivales.
La exploración premia el regreso a zonas ya visitadas una vez que se obtienen nuevas habilidades. Los pozos espirituales repartidos por el mapa permiten viajar rápidamente entre ubicaciones descubiertas, reduciendo la repetición en sesiones largas. El combate queda en un segundo plano frente al movimiento, aunque requiere sincronización y creatividad al usar las habilidades contra grupos de enemigos o amenazas ambientales como láseres y trituradoras. Las secuencias de huida ponen a prueba el dominio de las habilidades recién adquiridas bajo presión, y suelen necesitar varios intentos para perfeccionar las rutas. La Definitive Edition incorpora dos habilidades exclusivas: Dash, un impulso rápido hacia delante que puede mejorarse para usarse en el aire y en ataques, y Light Burst, que permite lanzar proyectiles explosivos de luz para eliminar la plaga o iluminar objetivos.
Dos entornos adicionales amplían el mapa y revelan más detalles de la historia a través de la narrativa ambiental y nuevas secuencias. Estas zonas se integran de forma natural con el mundo existente e invitan a completar al 100 % localizando todos los secretos y celdas de habilidades.
Modos de juego
El juego ofrece tres niveles de dificultad que modifican el daño de los enemigos, el consumo de energía del jugador, la frecuencia de los puntos de control en secuencias críticas y la cantidad de recursos que se obtienen. El modo Fácil reduce el daño recibido y aumenta la frecuencia de los puntos de control en las secciones de huida, manteniendo los mismos retos de plataformas. El modo Normal representa la experiencia estándar, con salud equilibrada de los enemigos y recompensas habituales. El modo Difícil incrementa el daño de enemigos y peligros, encarece las mejoras de habilidades y reduce las gotas de curación de los enemigos, exigiendo mayor precisión y gestión de recursos.
Estos modos afectan al ritmo y la supervivencia sin modificar las mecánicas principales ni la disposición de los niveles. Se puede cambiar de dificultad en cualquier momento desde el menú, lo que permite experimentar o ajustar la experiencia según el progreso. El soporte completo para el retroceso en todos los modos garantiza que los coleccionables perdidos sigan siendo accesibles tras obtener habilidades posteriores.
Adiciones de la Definitive Edition
Además de la campaña original, la Definitive Edition incorpora nuevas zonas secretas, momentos de historia ampliados y mejoras de calidad de vida como una funcionalidad mejorada del mapa. Las dos nuevas zonas se centran en desvelar el pasado de Naru y ofrecen espacios específicos para practicar Dash y Light Burst. Los pozos espirituales facilitan el desplazamiento entre regiones lejanas, favoreciendo una exploración completa sin tiempos de viaje excesivos. Las distintas opciones de dificultad y los sistemas de puntos de control mejorados en ciertas secuencias hacen que el título resulte más accesible para quienes lo prueban por primera vez, sin renunciar al desafío para jugadores veteranos.
¿Merece la pena jugarlo?
Ori and the Blind Forest: Definitive Edition ofrece una campaña centrada en un solo jugador que gira en torno a un movimiento satisfactorio y al descubrimiento. Sus puntos fuertes residen en unos controles muy reactivos, una progresión de habilidades bien estructurada y una presentación visual y sonora coherente que respalda una narrativa emocional sin depender del diálogo. Las secciones de plataformas exigen atención al timing y al posicionamiento, sobre todo en las secuencias de huida más avanzadas, y recompensan la práctica y el uso creativo del conjunto completo de habilidades.
Las opiniones de los jugadores destacan constantemente la precisión necesaria y la sensación de logro al dominar rutas y descubrir caminos ocultos. Las incorporaciones de la Definitive Edition aportan contenido nuevo y relevante sin alterar la estructura original, por lo que se recomienda esta versión para quienes se acerquen al juego. Quienes disfrutan de la exploración pausada y las secuencias de plataformas exigentes encontrarán una experiencia gratificante en múltiples partidas y en distintas dificultades. Su disponibilidad en plataformas Xbox facilita el acceso a los jugadores de consola que buscan una aventura autoconcluida centrada en el dominio del movimiento y la navegación por el mundo.