Ninja or Die: Shadow of the Sun es un roguelite de acción y plataformas ambientado en un Japón del período Edo devastado por una catástrofe. El jugador encarna a un antiguo carterista reconvertido en ninja que se mueve y combate exclusivamente mediante saltos en carreras frenéticas a través de castillos, bosques y trampas iluminados por neones.
Gameplay
El bucle central gira en torno a un sistema de un solo botón: cada acción parte del salto. Pulsando se salta y, al mismo tiempo, se golpea a los enemigos al contacto. Mantener el botón cargado potencia el ataque, mientras que el salto concede breves instantes de invencibilidad para esquivar proyectiles, magia y peligros. La precisión resulta decisiva, ya que un solo golpe reinicia la partida.
El combate se construye mediante combos que aumentan el daño sin recibir impactos. Los enemigos van desde asesinos ágiles hasta lanzadores de proyectiles y jefes con ataques variados. Las trampas incluyen charcos venenosos y caídas mortales que obligan a reposicionarse constantemente solo con saltos. El avance se basa en mejoras permanentes que se obtienen entre intentos, permitiendo saltos más rápidos o potentes con el tiempo.
La personalización se amplía con guerreros desbloqueados: la geisha de rango ataca desde la distancia y el samurái inflige golpes pesados. Las armas abarcan kunai, shuriken, lanzas y piedras, cada una con distinto alcance. Armaduras y bufandas mejoran la defensa. Las habilidades especiales se activan mediante pergaminos que provocan efectos como terremotos o rayos, y objetos como almas extrañas o alimentos otorgan ventajas temporales o permanentes.
La construcción de la base se desarrolla en un pueblo central. Rescatar aldeanos desbloquea y mejora edificios como la herrería, que proporciona mejor equipo, y el médico de callejón, que ofrece curación y mejoras. Este sistema favorece las repeticiones al conceder ganancias progresivas de poder entre intentos.
Modos de juego
Las partidas combinan secciones generadas proceduralmente con fases diseñadas a mano. La Torre Infinita desafía al jugador a ascender lo máximo posible en un ascenso vertical repleto de amenazas crecientes. El Corredor Infinito se centra en el desplazamiento horizontal a través de largas secuencias de trampas y enemigos.
Otras opciones de repetición incluyen un aleatorizador de fases que reordena niveles y diseños para nuevas partidas. Un registro de combate muestra métricas de rendimiento e invita a superar récords personales. Las reapariciones instantáneas mantienen el ritmo durante las sesiones de práctica.
Visuales y ambientación
El juego emplea un pixel art japonés vibrante para representar castillos shogunales en ruinas, bosques esqueléticos y personajes inspirados en el folclore. Los acentos neón contrastan con elementos tradicionales del período Edo, creando una atmósfera retro-moderna singular. Las animaciones destacan saltos fluidos e impactos nítidos que se ajustan al enfoque de precisión con un solo botón.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción es mixta, con un 57 % de reseñas positivas de usuarios en la plataforma principal de distribución. El título atrae a quienes buscan plataformas de precisión exigente y estructuras roguelite basadas en mecánicas simples pero profundas. Quienes disfrutan de la experimentación con un solo botón, la persecución de puntuaciones altas y el pixel art encontrarán valor repetido en los bucles de mejoras y los distintos estilos de guerrero. El volumen limitado de reseñas indica que sigue siendo una experiencia nicho, más adecuada para aficionados a juegos de acción de alta dificultad que para quienes buscan accesibilidad amplia o actualizaciones frecuentes. El lanzamiento de 2023 no recibe soporte estacional relevante, por lo que las expectativas se centran en el paquete completo de un solo jugador tal como se publicó originalmente.