MythForce es un juego de acción y aventura roguelite en primera persona ambientado en un mundo de fantasía colorido y estilo cartoon. Los jugadores eligen entre cuatro héroes para adentrarse en el Castillo del Mal, un calabozo que cambia de forma en cada partida, y enfrentarse a los esbirros del vampiro Deadalus para proteger el reino de Eldryth. La experiencia se basa en sucesivas incursiones en las que los personajes suben de nivel, obtienen mejoras y afrontan nuevos objetivos con capacidades cada vez mayores.
Gameplay
El combate se desarrolla a corta distancia y combina ataques cuerpo a cuerpo, disparos a distancia y conjuros. Durante cada partida se recogen artefactos y potenciadores que modifican habilidades y estadísticas de forma significativa. Una actualización importante añadió árboles de habilidades que permiten orientar a cada clase hacia la fuerza bruta, los golpes precisos o los efectos mágicos. Los estados elementales se pueden combinar en combate para crear nuevas opciones tácticas, como congelar enemigos y romperlos con ataques físicos o prender fuego a grupos enteros con hechizos de área.
La exploración consiste en recorrer pasillos llenos de trampas y salas repletas de tesoros y enemigos. Cada incursión presenta objetivos distintos que obligan a adaptar la estrategia sobre la marcha. La progresión se produce de forma natural a través del combate y la exploración, y recompensa tanto el juego agresivo como el posicionamiento cuidadoso según el héroe elegido. Los cuatro héroes disponibles ofrecen estilos de juego muy diferentes: Victoria destaca en el combate directo como caballero, Rico prefiere tácticas rápidas y evasivas como pícaro, Maggie aporta apoyo arcano a distancia como maga y Hawkins ofrece opciones precisas de largo alcance como cazador.
Modos de juego
MythForce permite partidas en solitario y cooperativas de hasta cuatro jugadores. En solitario, un solo héroe recorre el calabozo completo con la misma progresión y objetivos. En cooperativo, los amigos pueden elegir héroes distintos y coordinar ataques, estados elementales y objetivos comunes. Ambos modos comparten la estructura roguelite de reiniciar tras cada derrota, conservando los desbloqueos permanentes de los árboles de habilidades y los objetos recogidos entre intentos.
No existen modos competitivos ni versus. El enfoque se centra en la exploración cooperativa, donde el trabajo en equipo potencia el sistema de combos elementales y ayuda a gestionar la dificultad creciente de los pisos más profundos.
Héroes y progresión
Cada partida comienza eligiendo uno de los cuatro héroes principales, tras lo cual los jugadores personalizan su estilo mediante el árbol de habilidades añadido en la gran actualización. La progresión se basa en desbloquear nodos que potencian estilos de juego concretos, mientras que los elementos roguelite garantizan que cada intento resulte distinto gracias a la distribución aleatoria de salas, enemigos y objetivos. Los artefactos encontrados durante las partidas proporcionan mejoras temporales que invitan a probar distintas combinaciones de habilidades y estados elementales.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción en Steam es mixta, con un 69 % de reseñas positivas de más de 400 valoraciones. El juego atrae sobre todo a quienes buscan partidas roguelite con estética cartoon y combates directos en primera persona. El cooperativo añade rejugabilidad para grupos que prefieren sesiones cortas que pueden alargarse con builds más potentes a lo largo de varios intentos. La actualización de los árboles de habilidades y los mecánicas elementales ofrecen suficiente profundidad para recompensar el juego repetido sin abrumar a los recién llegados. Quienes disfrutan de una dificultad bien ajustada y la estética nostálgica de los dibujos animados de los sábados por la mañana encontrarán la experiencia más satisfactoria, mientras que quienes buscan contenido extenso para el endgame o actualizaciones frecuentes pueden considerar que el alcance actual es limitado tras las campañas iniciales. Está disponible en PC y resulta accesible tanto para sesiones en solitario como para grupos reducidos centrados en la mejora progresiva a lo largo de las partidas.