Making History II: The War of the World es un simulador de gran estrategia por turnos que pone al jugador al frente de cualquier nación desde los años previos a la Segunda Guerra Mundial hasta el final del conflicto. El título concede un control total sobre la economía nacional, el desarrollo regional, las fuerzas armadas y las relaciones diplomáticas en un mapa mundial dividido en más de mil regiones terrestres y marítimas. Cada jugador gestiona desde la industria urbana hasta la administración colonial, adaptándose a alianzas cambiantes y tensiones internas.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en equilibrar la producción económica con las necesidades militares y la estabilidad política. En cada ciudad se construyen fábricas, astilleros, laboratorios y otras instalaciones que impulsan la producción y el avance tecnológico. Las regiones albergan proyectos de mayor escala como estaciones de radar, fortificaciones, redes de transporte y yacimientos de recursos que abastecen a la industria nacional. Mantener las cadenas de suministro resulta esencial para sostener las fábricas, preservar el orden interno y apoyar a las tropas.
Las operaciones militares combinan estrategia global con consideraciones tácticas. Cientos de unidades terrestres, navales y aéreas únicas representan tanto a las grandes potencias como a países menores. La investigación desbloquea armas, tácticas y mejoras que se aplican a las fuerzas existentes. Las misiones aéreas pueden dirigirse contra la industria o las instalaciones enemigas, mientras que la logística, las líneas de suministro y los refuerzos determinan el desarrollo de las campañas terrestres y navales. La IA analiza la situación mundial y adapta sus decisiones tanto en el frente interno como en los teatros de operaciones exteriores.
Los factores demográficos añaden una capa adicional de profundidad. Cada región registra datos de población como cultura, etnia, religión e ideología. Cuando estas divisiones se agravan pueden surgir revueltas, golpes de estado o guerras civiles. El jugador puede recurrir al espionaje, respaldar a grupos de oposición o intervenir en asuntos de países vecinos para influir en los resultados. El comercio, la deuda, la inflación y el consumo de recursos conforman un modelo económico realista que afecta a la viabilidad a largo plazo.
Modos de juego
Las partidas individuales se desarrollan en escenarios históricos que comienzan en 1933, 1936 o 1939, cada uno fiel a la realidad geopolítica de su época. Una actualización posterior incorporó el inicio en 1944. Las condiciones de victoria y la niebla de guerra pueden configurarse para ajustar el nivel de información disponible. El soporte de mods permite añadir más fechas de inicio y escenarios personalizados.
El modo multijugador admite hasta ocho participantes mediante conexión LAN o un servicio en línea que gestiona guardados en la nube y turnos asíncronos. Las partidas pueden avanzar aunque los jugadores actúen en momentos distintos, y el chat integrado facilita la coordinación o los pactos secretos. Las mismas opciones de escenario y victoria están disponibles en las partidas multijugador.
Sistemas económicos y diplomáticos
La gestión de recursos va más allá de la simple producción. Es necesario asegurar materias primas, equilibrar el consumo entre el sector militar y el civil, y desenvolverse en redes comerciales que incluyen mecánicas de deuda e inflación. Los proyectos de infraestructura modernizan las regiones y aumentan su capacidad a largo plazo, mientras que las colonias exigen una atención específica mediante la liberación, la creación de estados títeres o la anexión directa.
La diplomacia y la política interna se entrelazan con estos sistemas. Las alianzas, los acuerdos comerciales y las operaciones encubiertas determinan las relaciones con otras naciones. Las divisiones internas pueden desestabilizar el control de una región, obligando al jugador a elegir entre respuestas militares o medidas para mejorar el nivel de vida y contener el descontento.
¿Merece la pena jugarlo?
Desde su lanzamiento en 2010, el juego ha recibido parches continuos que corrigieron problemas de rendimiento y errores presentes en la versión inicial. Las reseñas actuales en Steam son mayoritariamente positivas, y muchos jugadores destacan la profundidad de las capas económicas y diplomáticas una vez superada la curva de aprendizaje de la interfaz. El tiempo de juego promedio entre quienes han dejado reseña supera las doscientas horas, lo que indica un alto valor de rejugabilidad para quienes disfrutan de la gran estrategia detallada.
El título está pensado para jugadores que buscan una experiencia compleja en solitario centrada en la construcción nacional y los desenlaces de historia alternativa, en lugar de acción rápida. El modo multijugador añade posibilidades competitivas o cooperativas, aunque el atractivo principal sigue siendo el modo para un jugador. Quienes aprecian la gestión simultánea de sistemas económicos, militares y sociales encontrarán abundante contenido, mientras que quienes prefieren interfaces simplificadas o un enfoque puramente bélico pueden percibir una curva de aprendizaje pronunciada.