In Between es un puzzle-platform indie lanzado en 2015 que sitúa al jugador en la mente de un protagonista que afronta un diagnóstico terminal. La experiencia se desarrolla como un viaje en solitario a través de paisajes mentales cambiantes donde la gravedad y los elementos del entorno se alteran para resolver los desafíos.
Gameplay
El ciclo principal consiste en avanzar por etapas diseñadas a mano y llenas de obstáculos que desafían la física. El jugador manipula plataformas, invierte la dirección de la gravedad e interactúa con el entorno para superar más de 60 puzles distintos. Cada uno exige precisión temporal y razonamiento espacial a medida que se incorporan nuevas mecánicas de forma progresiva.
Las fases reflejan la evolución emocional del protagonista a través de la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. Las primeras zonas introducen cambios básicos de gravedad, mientras que las posteriores combinan varias alteraciones con elementos móviles y peligros que requieren sincronización. La agilidad se pone a prueba mediante saltos y colocaciones precisas entre estos cambios.
La historia se integra mediante secuencias interactivas y narración que revelan fragmentos de la vida del protagonista. Estos momentos interrumpen la resolución de puzles para destacar reflexiones personales sin romper el ritmo general.
Modos de juego
In Between funciona exclusivamente como experiencia para un jugador, sin opciones multijugador ni competitivas. El avance sigue una ruta lineal a través de etapas temáticas, cada una con mecánicas nuevas vinculadas al arco narrativo.
La estructura se centra en completar puzles de forma secuencial, sin caminos alternativos ni desafíos rejugables. Los logros registran hitos de finalización y soluciones específicas de puzles a lo largo de toda la campaña.
Diseño artístico y sonoro
Todos los elementos visuales están pintados a mano, creando entornos que parecen obras de arte individuales. Las paletas de color y las composiciones varían para ajustarse al tono emocional de cada fase, desde el minimalismo austero hasta la complejidad por capas.
El diseño de sonido incluye elementos interactivos que responden a las acciones del jugador y a los cambios de gravedad. La banda sonora original combina texturas ambientales con melodías sutiles que refuerzan los temas introspectivos sin eclipsar el enfoque en los puzles.
¿Merece la pena jugarlo?
Quien busque un puzzle-platform indie reflexivo con manipulación de la gravedad encontrará aquí un desafío constante y una cohesión visual notable. La valoración positiva del 85 % en 150 reseñas de Steam refleja el aprecio por la variedad de puzles y la integración narrativa entre quienes completaron la campaña.
Está disponible una demo para probar las mecánicas antes de la compra. El juego funciona en hardware modesto y ofrece 16 logros para coleccionistas. Quienes prefieran experiencias atmosféricas para un solo jugador con narrativa emocional, en lugar de acción o multijugador, probablemente valoren su enfoque concentrado.