I Hate Polygons es un juego indie incremental de acción casual para PC desarrollado por HzBit Games. El jugador encarna a un personaje decidido a acabar con las formas angulares en un mundo que considera excesivamente geométrico. La mecánica principal consiste en destruir polígonos, absorber fragmentos y emplear los recursos obtenidos para ampliar las capacidades del personaje.
Gameplay
El título se centra en el combate directo contra distintos tipos de polígonos. Al destruirlos se llena el Medidor de Crecimiento que impulsa el avance. Los fragmentos que dejan los enemigos se llevan a la Zona de Trituración, donde se transforman en Polvo de Polígonos. Este material actúa como moneda para mejorar atributos básicos como velocidad de movimiento, alcance de ataque o daño.
De forma periódica aparecen Polígonos Peligrosos que obligan al jugador a esquivar o contrarrestar sus patrones para evitar retrocesos. Los Puntos de Crecimiento conseguidos permiten desbloquear y mejorar rasgos y habilidades pasivas. Estas mejoras modifican la interacción con el entorno y los enemigos, abriendo nuevas estrategias para enfrentarse a grupos más numerosos o peligros más complejos.
El mapa se expande de forma automática al conseguir nuevos rasgos, incorporando zonas y variedades de polígonos sin necesidad de desplazarse entre niveles independientes. La jugabilidad invita a repetir partidas centradas en la destrucción eficiente y la gestión de recursos.
Modos de juego
El juego es exclusivamente para un jugador. No existen modos competitivos ni cooperativos. Toda la acción transcurre en el mapa en expansión, donde el jugador gestiona destrucción, peligros y mejoras en una única sesión continua. El progreso se acumula entre partidas gracias a las mejoras permanentes de rasgos y habilidades.
Progresión y sistemas
Los rasgos funcionan como mejoras permanentes adquiridas con Puntos de Crecimiento. Cada uno modifica mecánicas clave, como la velocidad de llenado del medidor o la eficiencia de recogida de fragmentos. Las habilidades especiales aportan herramientas adicionales para afrontar comportamientos concretos de los polígonos o tipos de peligros.
Las mejoras de habilidades básicas, compradas con Polvo de Polígonos, ofrecen incrementos que se acumulan con los efectos de los rasgos. Esta combinación anima a probar distintas rutas de mejora para optimizar las partidas contra formaciones más densas. Los logros de Steam registran hitos relacionados con totales de destrucción, completado de mejoras y supervivencia ante peligros.
¿Merece la pena?
El juego está dirigido a quienes disfrutan de sistemas de progresión incremental basados en acciones simples y repetitivas. Su enfoque casual y su naturaleza para un solo jugador lo hacen adecuado tanto para sesiones cortas como para periodos largos de farmeo. Sin reseñas disponibles y con fecha de lanzamiento pendiente, los jugadores interesados pueden añadirlo a la lista de deseados en Steam para recibir notificaciones al publicarse. Quienes buscan títulos que premien la recogida constante de recursos y la expansión de habilidades encontrarán que las mecánicas verificadas coinciden con esa preferencia. La ausencia de multijugador o modos adicionales mantiene la experiencia centrada en el bucle de destrucción y crecimiento descrito en el material oficial.