Drakkhen es un clásico RPG para un solo jugador que combina aventuras con un estilo visual muy particular. Lanzado originalmente en 1989 y posteriormente adaptado a PC, pone al mando de un grupo de cuatro héroes cuya misión es detener la invasión de los dragones. La experiencia se centra en explorar un vasto mundo exterior en 3D, enfrentarse a encuentros y adentrarse en palacios representados en 2D repletos de desafíos.
Gameplay
El juego combina dos estilos de presentación: el mundo exterior se explora en 3D sobre una isla, donde el grupo avanza y se topa con combates aleatorios que se resuelven en tiempo real. Durante el combate se pueden dar órdenes básicas y controlar a cada personaje, aunque gran parte de la acción se desarrolla de forma automática una vez iniciado.
En el interior de los palacios, el juego cambia a una vista en 2D de salas y pasillos. Aquí se utiliza un sistema de point-and-click para registrar habitaciones, interactuar con objetos y avanzar por laberínticos escenarios. Los puzles son una parte esencial de estas secciones, ya que exigen manipular elementos o encontrar objetos concretos para continuar. Antes de empezar la partida, el jugador crea su equipo eligiendo un representante de cada una de las cuatro clases disponibles, con la posibilidad de definir el género y distribuir los puntos de atributo.
El progreso se basa en reunir las ocho lágrimas que se encuentran en los palacios de los señores dragón. En el mundo exterior pueden aparecer encuentros habituales, pero también eventos más raros como mercaderes o enemigos más peligrosos. El sistema pone el acento en la gestión de recursos y en la exploración repetida para superar los obstáculos.
Modos de juego
Drakkhen es exclusivamente un juego para un jugador con una única campaña principal. No existen opciones multijugador ni modos adicionales más allá de la misión principal: resolver el enigma de las lágrimas y evitar la conquista de los dragones. Toda la partida se desarrolla dentro de una estructura lineal pero abierta que invita a investigar a fondo la isla y sus construcciones.
La ausencia de otros modos mantiene el foco en el ciclo principal de desplazamiento por el exterior, resolución de combates y resolución de puzles en interiores. El avance de la historia depende únicamente de completar los objetivos de los cuatro héroes.
Exploración y desafíos
El desplazamiento por el mundo exterior se produce en un entorno 3D de desplazamiento continuo que va revelando la isla poco a poco. Los encuentros aleatorios interrumpen el viaje con frecuencia, dando lugar a combates o, en ocasiones, a interacciones no hostiles. Dentro de los palacios, el cambio a vistas 2D exige un registro metódico de cada estancia para descubrir caminos, secretos y soluciones a los puzles ambientales.
La gestión del grupo incluye cambios de equipo y lanzamiento de hechizos entre combates. Los cuatro héroes deben colaborar de forma efectiva, ya que el juego exige roles equilibrados entre guerrero, mago y el resto de clases para hacer frente a amenazas variadas. La dificultad surge tanto por la frecuencia de los encuentros como por la necesidad de una navegación precisa en espacios reducidos.
¿Merece la pena jugarlo?
Drakkhen atrae a quienes buscan experiencias RPG retro con mecánicas poco convencionales y una experimentación temprana con el 3D. Su campaña para un solo jugador ofrece una historia completa centrada en la misión de los héroes, respaldada por un estilo visual híbrido que alterna entre amplios paisajes y detallados interiores. El juego sigue disponible en PC mediante reediciones, permitiendo acceder a la versión original de DOS sin contenido adicional.
La recepción destaca su atmósfera y su peculiar sistema de combate, junto con críticas por la repetición de encuentros y ciertas peculiaridades de interfaz propias de su época. Quienes disfrutan de una exploración metódica y la resolución de puzles en formato de grupo pueden encontrar valor en su propuesta, mientras que quienes prefieren comodidades modernas o un ritmo más rápido podrían sentirse frustrados por sus sistemas anticuados. El título resulta ideal para aficionados dedicados a los RPG de finales de los 80 y principios de los 90 que valoran su estructura singular por encima de las alternativas contemporáneas más pulidas.