Depraved es un juego indie de estrategia y simulación que fusiona la construcción de ciudades con mecánicas de supervivencia en un entorno del Viejo Oeste. El jugador dirige a un grupo de pioneros que, con recursos limitados, deben fundar asentamientos en un mundo generado de forma procedural. El énfasis recae en la obtención de recursos, la gestión de los habitantes y la defensa frente a amenazas naturales y humanas.
Gameplay
El ciclo principal consiste en elegir un emplazamiento para el asentamiento y ampliarlo mediante construcciones e intercambios comerciales. Los recursos se obtienen del entorno o mediante trueques con otros grupos. Los residentes necesitan comida y agua para evitar el hambre o la deshidratación, y cada tipo de población tiene preferencias alimentarias concretas. Cuando escasean los suministros, se recurre a alternativas que reducen el ánimo y pueden provocar robos o abandonos.
Otras necesidades incluyen ropa y leña para combatir el clima y las enfermedades. La felicidad favorece el crecimiento atrayendo a más colonos, mientras que las hambrunas, las epidemias o el desorden provocan marchas. Entre los peligros figuran tormentas, ataques de bandidos y fauna salvaje como lobos o osos, que pueden herir o matar a los habitantes. Las tribus nativas cercanas pueden establecerse relaciones pacíficas a través del comercio o convertirse en rivales por el control del territorio.
Cada región plantea retos específicos, como la escasez de agua en el desierto o la elevada demanda de leña en zonas nevadas. Los campamentos de bandidos y la presencia de animales salvajes ejercen una presión constante que afecta a la seguridad de los residentes y consume recursos.
Modos de juego
Depraved es un constructor de ciudades para un solo jugador con elementos de supervivencia. La experiencia se centra en un escenario principal en el que se gestiona un asentamiento que crece a partir de un único carromato inicial en un paisaje generado de forma procedural. No existen modos competitivos ni cooperativos más allá de esta configuración básica.
Mecánicas y desafíos principales
Las necesidades de los residentes constituyen la base del progreso. Hay que satisfacer de forma constante el hambre y la sed, y cada grupo de población tiene alimentos preferidos que influyen en su satisfacción cuando no están disponibles. Las carencias generan comportamientos negativos, como saqueos de los recursos del pueblo o abandonos directos.
La defensa se integra en las decisiones de construcción. Las estructuras y los suministros deben contrarrestar los efectos del clima estacional y posibles brotes de enfermedad. Los encuentros hostiles con bandidos o animales exigen una asignación proactiva de recursos para mantener la estabilidad. El comercio con las tribus nativas ofrece una vía alternativa para reducir tensiones o conseguir materiales sin recurrir al combate.
El mundo procedural invita a repetir partidas con condiciones iniciales y dificultades regionales distintas. El éxito depende de equilibrar la velocidad de expansión con los riesgos acumulados de un crecimiento excesivo.
¿Merece la pena jugarlo?
Depraved atrae a quienes buscan constructores de ciudades reflexivos con restricciones de supervivencia y ambientación histórica del Oeste. Su recepción mixta se debe a una base sólida en cadenas de recursos y gestión de amenazas que algunos encuentran atractiva, mientras que otros señalan una profundidad limitada una vez establecidos los primeros asentamientos.
El juego resulta adecuado para quienes se sienten cómodos con la microgestión de necesidades y defensas en un título de 2019. Ofrece una experiencia concentrada para un solo jugador sin contenido estacional continuo ni modos adicionales. Los aficionados a simuladores similares pueden valorar el toque del Viejo Oeste y la relación entre la felicidad de los residentes y la estabilidad del pueblo, aunque las expectativas deben ajustarse a su escala indie y a una valoración media de alrededor del 60 % de opiniones positivas.