Avaris 2: The Return of the Empress es un simulador de gestión de batallas que combina acción y elementos casuales en PC. El jugador asume el papel de una emperatriz que recupera territorios en una guerra contra un malvado señor de la guerra, dirigiendo ejércitos cada vez más grandes en combates sucesivos y gestionando tipos de tropas y recursos.
Gameplay
La mecánica principal consiste en liderar tropas en batallas a gran escala, donde el jugador guía a la emperatriz para orientar las formaciones. Las unidades siguen su posición, permitiendo flanquear al enemigo o concentrar el ataque en puntos clave. Cada victoria amplía el ejército, genera botín y oro, y concede experiencia para subir de nivel. El oro se invierte en armas y anillos mágicos que potencian a las unidades con el tiempo.
Las tropas de élite se dividen en cuatro clases configurables. Los guerreros actúan como combatientes estándar y pueden cambiar de rol. Los ninjas destacan por su velocidad y por lanzar shurikens a distancia. Los magos atacan desde lejos con proyectiles mágicos. Las momias infligen gran daño y poseen alta defensa, aunque a costa de menor movilidad. Los soldados aliados del Imperio Orsas luchan de forma autónoma sin control directo, aportando a la victoria pero otorgando menos puntos que las bajas conseguidas por el jugador.
Modos de juego
El avance se desarrolla a través de una serie de batallas que recuperan el territorio del imperio una por una. Cada triunfo aumenta el número de combatientes, llegando a mostrar miles de unidades simultáneamente en el campo. Un sistema de puntuación valora el resultado, el estilo de combate y logros adicionales, alimentando clasificaciones que comparan el rendimiento con otros jugadores.
La experiencia se centra en el modo individual, sin modos competitivos ni cooperativos aparte del sistema de clasificación integrado que registra el desempeño a lo largo de la campaña.
Gestión del ejército y progresión
La gestión de recursos está vinculada directamente al rendimiento en combate. Las victorias proporcionan oro para mejorar el equipo y experiencia para subir de nivel, lo que incrementa la efectividad de las tropas. El jugador personaliza la configuración asignando clases y comprando mejoras, adaptando el ejército a las tácticas preferidas a medida que avanza la guerra.
El sistema recompensa el éxito constante aumentando progresivamente el tamaño y el poder del ejército, creando un ciclo en el que las primeras victorias facilitan enfrentamientos más exigentes.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego está dirigido a quienes buscan un sistema directo de mando de ejércitos y persecución de puntuaciones dentro de un marco de simulación compacto. Su recepción mixta se debe a un número reducido de reseñas, reflejo de su limitada visibilidad desde su lanzamiento en 2015. Quienes busquen capas estratégicas profundas o actualizaciones frecuentes pueden encontrar su alcance limitado, mientras que los aficionados a los títulos indie de gestión de batallas con progresión sencilla y competición en tablas de clasificación pueden valorar su diseño centrado y la escala visual de las unidades en masa.