DOOM Eternal: The Ancient Gods - Part One es una expansión de acción en primera persona para un solo jugador que continúa la historia del Doom Slayer tras los acontecimientos del juego base. El jugador regresa para enfrentarse a las fuerzas del infierno en nuevos escenarios, utilizando herramientas de combate mejoradas contra enemigos más exigentes. La experiencia se centra en el movimiento rápido, la puntería precisa y la gestión de recursos en combates a gran escala.
Gameplay
El núcleo del juego gira en torno a combates en arenas donde encadenar ataques con distintas armas, habilidades de movimiento e interacciones con el entorno para eliminar oleadas de demonios. La salud, la armadura y la munición se recuperan mediante Glory Kills y objetos del escenario, lo que favorece un estilo de juego agresivo. Los nuevos tipos de enemigos obligan a modificar las tácticas habituales. El Spirit posee a otros demonios para aumentar su velocidad, resistencia al daño e inmunidad a ciertos efectos de control como la bomba de hielo. Al destruir al anfitrión, el Spirit queda expuesto y debe eliminarse con el haz de microondas del rifle de plasma antes de que posea a otro objetivo. El Blood Maykr actúa como amenaza a distancia que exige fuego concentrado o un posicionamiento adecuado. Las arenas son más grandes y complejas, con mayor verticalidad y la presencia simultánea de varios tipos de enemigos.
Las secciones de exploración permiten obtener coleccionables y mejoras que potencian las capacidades del Slayer. El movimiento sigue siendo fluido gracias a los dashes, el doble salto y el gancho del super escopeta para desplazarse y situarse en combate. Todas las armas del juego base regresan, salvo la Crucible. La dificultad es notablemente superior a la campaña original, con mayor densidad de enemigos y menos momentos de respiro entre enfrentamientos.
Modos de juego
La expansión ofrece su contenido únicamente a través de una campaña lineal para un solo jugador compuesta por tres misiones nuevas. No incluye modos multijugador ni opciones competitivas. El progreso se desarrolla en niveles narrativos que combinan arenas de combate con algo de plataformas y exploración. Extra Life Mode añade una variante de desafío con vidas limitadas dentro de las mismas misiones, aumentando la tensión de los encuentros. Los encuentros secretos y la búsqueda de coleccionables funcionan como objetivos opcionales que recompensan la exploración sin alterar el avance principal.
Nuevos escenarios y enemigos
Tres zonas distintas amplían el campo de batalla. La instalación UAC Atlantica en la Tierra combina plataformas industriales con elementos acuáticos. Los Blood Swamps presentan un terreno peligroso cubierto de flora demoníaca y suelo corrupto. Urdak reaparece en estado corrupto, con estructuras flotantes y arquitectura celestial alterada por la invasión. Estos entornos acogen a las nuevas amenazas junto a demonios conocidos, generando combates mixtos que ponen a prueba la adaptabilidad. Los enfrentamientos contra Samur Maykr y el Trial of Maligog cierran secciones clave con patrones de varias fases que requieren reconocer secuencias y mantener la presión constante.
¿Merece la pena jugarlo?
Esta expansión está pensada para quienes ya han completado la campaña de DOOM Eternal y buscan más combates intensos y basados en la habilidad sin pasar al multijugador. El aumento de dificultad y el nuevo comportamiento de los enemigos prolongan el desafío para jugadores veteranos, mientras que las misiones adicionales ofrecen horas extra de acción centrada en un solo jugador. La recepción destaca la profundidad satisfactoria del combate, aunque algunos encuentros resultan excesivamente exigentes. El juego está disponible como contenido de pago en las plataformas Xbox sin actualizaciones de temporada ni elementos de servicio en vivo. Quienes disfrutan de un FPS de alta movilidad y precisión en formato para un solo jugador encontrarán aquí su mayor valor, especialmente si les gusta dominar nuevas mecánicas frente a amenazas cada vez mayores.