Call of the Wild: The Angler - Norway Reserve propone una simulación de pesca en mundo abierto ambientada en la Reserva Natural Trollsporet. Los jugadores recorren el paisaje noruego a través de tres biomas diferentes mientras buscan nuevas especies y completan distintas actividades. La experiencia combina mecánicas de pesca realistas con exploración ligera a pie, en bicicleta o en barco.
Gameplay
El bucle principal consiste en lanzar la línea en las aguas de Nøkkensjøen, Huldraskogen y Fossegrimfjorden. Los jugadores pueden capturar 13 especies nuevas, entre ellas trucha marrón, lucioperca y salmón atlántico, que pueden alcanzar tamaños considerables. La elección del equipo, el lugar y el momento influyen en las probabilidades de éxito, siguiendo las reglas habituales del género.
Además de pescar, la reserva permite desplazarse entre los distintos puntos y descubrir miradores y zonas ocultas. Arroyos cristalinos, bosques densos y montañas forman el escenario, con detalles como el sol de medianoche o las auroras boreales según las condiciones del juego. La guardabosques Astrid y el tendero Torbjørn ofrecen desafíos diarios y semanales que se integran en la experiencia de pesca.
Modos de juego
No existen modos competitivos tradicionales. En su lugar, la reserva propone desafíos de pesca, misiones de geocaching, búsquedas de objetos y una misión narrativa. Estas actividades se distribuyen por los biomas e incluyen coleccionables que recompensan la exploración de los 52 kilómetros cuadrados del mapa.
El multijugador permite invitar a amigos que tengan el juego base. Los invitados pueden unirse sin coste adicional. El modo individual sigue disponible en cualquier momento con el mismo conjunto de misiones.
Exploración y actividades
El contenido incluye sesenta actividades exclusivas. Los desafíos de pesca se centran en especies o condiciones concretas, mientras que las misiones de geocaching y las búsquedas dirigen a ubicaciones señalizadas o no. La misión narrativa incorpora elementos del folclore local, como las Rocas del Troll y referencias a la mitología nórdica. Los coleccionables repartidos por el mapa fomentan las visitas repetidas y la exploración fuera de los caminos principales.
Para desplazarse, los jugadores pueden usar barcos en fiordos y lagos, bicicletas en los senderos o caminar para acceder a zonas elevadas y cuerpos de agua más pequeños. Estos sistemas están integrados en los objetivos de las misiones.
¿Merece la pena jugarlo?
La Reserva de Noruega está pensada para quienes buscan una simulación de pesca metódica combinada con descubrimiento en mundo abierto. Destaca por la variedad de especies, la integración entre exploración y misiones, y la posibilidad de compartir el espacio con amigos sin coste extra. Las opiniones en Steam destacan la mecánica de pesca y el atractivo del entorno, aunque algunos jugadores mencionan la relación entre precio y volumen de contenido.
Quienes prefieran acción rápida o sistemas de progresión complejos pueden encontrar el ritmo pausado. El enfoque de servicio en vivo sigue abierto a la comunidad, aunque desde el lanzamiento no se han añadido grandes contenidos estacionales. El acceso requiere tener el juego base, ya que la reserva funciona como una expansión opcional que amplía la experiencia para los jugadores existentes.