Wolfenstein: Youngblood es un shooter en primera persona lanzado en 2019 para Nintendo Switch y otras plataformas. El jugador controla a una de las hijas gemelas de BJ Blazkowicz en una campaña centrada en el cooperativo, ambientada en una París distópica de los años 80 dominada por fuerzas nazis. El título combina disparos directos con elementos ligeros de progresión RPG, permitiendo desbloquear nuevo equipo y habilidades a medida que avanza la partida.
Gameplay
El bucle principal se basa en combates rápidos contra soldados nazis y enemigos mecánicos. El sistema de disparo permite atacar puntos débiles, como los paquetes explosivos de ciertos adversarios, y las misiones pueden abordarse de forma no lineal. La progresión consiste en conseguir recursos para mejorar el equipo y desbloquear habilidades de las gemelas Jessie y Zofia. La experiencia admite cooperativo online con otro jugador o en solitario con un compañero IA que ayuda tanto en combate como en secciones que requieren coordinación.
Las opciones cuerpo a cuerpo y el uso de habilidades aportan variedad a los enfrentamientos, aunque algunos enemigos resultan bastante resistentes en las fases avanzadas. Cada una de las protagonistas ofrece un estilo de juego distinto que influye en la aplicación de las habilidades durante las misiones.
Modos de juego
El modo principal es la campaña cooperativa, que estructura toda la experiencia. Es posible crear sesiones, unirse mediante emparejamiento rápido o invitar a amigos. El modo solitario sigue disponible en cualquier momento gracias al compañero IA. Cuando la sesión está configurada como pública, otros jugadores pueden unirse en cualquier momento. No existen modos competitivos ni de oleadas fuera de la estructura de la campaña.
Progresión y mejoras
Durante las misiones se recolectan recursos para mejorar armas, trajes y habilidades. Este sistema incentiva repetir partidas o probar distintos órdenes de misión. Las mejoras influyen en la efectividad en combate y la supervivencia, y tras las actualizaciones es posible desactivar ciertos elementos de interfaz, como las barras de vida enemigas, desde el menú de opciones.
Los parches posteriores corrigieron el equilibrio de los jefes y otros aspectos de calidad de vida, aunque el núcleo de la jugabilidad se mantiene igual en todas las versiones.
La versión de Nintendo Switch
En Nintendo Switch el juego utiliza escalado dinámico de resolución y busca mantener 30 fotogramas por segundo. El rendimiento fluctúa, con caídas durante los combates más intensos y una resolución más baja especialmente en modo portátil. La versión sigue siendo jugable para quienes priorizan la portabilidad, aunque tanto el apartado visual como la fluidez quedan por debajo de otras plataformas. Los parches posteriores al lanzamiento mejoraron la tasa de fotogramas y la estabilidad en la edición de Switch.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción ha sido desigual: se valora positivamente la solidez del sistema de disparo y el disfrute del cooperativo, mientras que se critica la progresión repetitiva y la resistencia de los enemigos. El juego resulta adecuado para quienes buscan experiencias FPS en equipo y no les importa que la narrativa tenga menos peso que en entregas anteriores de la saga. Quienes prefieran una historia pulida en solitario o una fidelidad visual alta pueden encontrar la versión de Switch menos atractiva por sus limitaciones técnicas. La función Buddy Pass incluida en la Deluxe Edition permite que un amigo sin el juego se una a las sesiones, lo que aumenta el atractivo del cooperativo para algunos jugadores. En conjunto ofrece una experiencia de shooter cooperativo directa, más satisfactoria cuando se juega con otra persona que en solitario.